Violeta Parra

A propósito de Violeta Parra.

Mucho se ha escrito recientemente sobre Violeta Parra. Tanto, que es dificil poner las cosas en perspectiva. Aqui va un intento.


Violeta Parra fue una intérprete de sevillanas inserta en el mundo del espectáculo que, al poco andar en los escenarios revistiles, define y lleva a cabo un proyecto político que, a través del cultivo del canto y la plástica, aúna ideas marxistas y de identidad nacional.

El suyo fue un proyecto que intentó recoger y encarnar por primera vez todas las músicas populares de Chile (del anexado altiplano, el centro feudal agrario, la marginalidad mapuche e incluso la distante tradición pascuense), a fin de reafirmar la identidad nacional desde el rescate y validación de lo popular y su inserción en el mundo de la cultura y la política. Pero también es un proyecto político que apunta relevar los anhelos y aspiraciones populares, lo que ella traduce como la denuncia de la injusticia social, en concordancia con la estrategia de acción política del Partido Comunista, del cual Parra fue destacada militante.

Este proyecto se llevó a cabo en etapas. Desandando su propio camino del campo a la ciudad, Parra vuelve a la marginalidad rural para aprender los cantos del campo, aunque en el proceso mezcle lo atávico y ancestral con la música de salón de principios del Siglo XX. Su programa radial le permite una amplia difusión de sus hallazgos y la erige como intérprete privilegiada de este repertorio.

Luego, inicia su propio ciclo compositivo que suma más decisivamente otras fuentes de la identidad chilena (como lo andino y lo mapuche) y hace especial hincapié en la denuncia social y política. Todo ello es ampliamente documentado en sus distintos discos editados por RCA Víctor. Consolidada como autora popular y crítica social, Parra explora otros caminos más cercanos a la plástica – a través de pinturas, arpilleras y esculturas de alambre – y hasta convierte en un hecho artístico su propia cotidianeidad dentro de la carpa de la Reina.

A estas alturas, Violeta Parra es una artista integral que se ha nutrido de la tradición popular en Chile, aunque también ha sido influida por la propaganda cultural de los socialismos reales en la RDA, Checoslovaquia y la URSS, países que visita y con los que comparte su estrategia de rescate folklórico y de demanda de justicia social mediante la erradicación del orden burgués. Iniciativas del mismo tipo, por lo demás, se llevaron a cabo en varios países y tuvieron un importante impacto en la música popular, como puede verse en el trabajo del esquivo Harry Smith y la incomprendida Shirley Collins.

Aunque se suicida acongojada en su fracaso personal, su impacto en la música popular y en el arte en Chile ha sido enorme. Por lo pronto, tiene la incierta reputación de ser el puntal de la Nueva Canción Chilena, esa dudosa mezcla de instrumentalización política y estilización lírica del canto popular, que poco tiene que envidiar al mesianismo con el que Richard Wagner abordó las leyendas populares germánicas y que nos ha acosado con las insoportables genialidades de la saga Quilapallún/Intillimani o el desplante actoral de un Víctor Jara y todas las peñas que le siguieron.

Por otra parte, el reconocimiento que alcanzó su trabajo plástico hizo de Parra un ejemplo importante para la rupturista generación de fines de los 60’s, validando lo popular como foco de atención del quehacer artístico y enfatizando el valor de la intuición artística, en un medio marcado por la importancia del dominio técnico de los medios de expresión, el academicismo y la valoración de la tradición europea.

Pero, por sobre todas las cosas, Parra fue el fiel medio que permitió el descubrimiento del verdadero canto popular campesino de la zona central de Chile, sin ningún otro adorno que la fidelidad. Aunque ese patrimonio sigue esperando un estudio definitivo, muchas de las profundas huellas identitarias que hay en él se habrían perdido en el acelerado tránsito del campo a la ciudad que caracterizó el siglo pasado y, con él parte importante de las experiencias de muchos chilenos.


JMS.