
The Dream house
“Últimamente nosotros, como parte
de un universo orgánico, somos principalmente dispositivos
análogos”. Sonic Boom (2002).
Cada día, cuesta mas encontrar cosas que realmente
te exciten y en cierta forma “cambien tu vida para
siempre”. Pasar una tarde en The Dream house es
una de esas fascinantes experiencias que nos te olvidaran
jamás.
En la actualidad, el barrio de Tribeca, (localizado en
la zona sur de Manhattan, Nueva York), está convertido
en un lugar que cobija a sofisticadas y adineradas familias,
que pasan sus días, disfrutando de la igualmente
sofisticada carta gastronómica que ofrece el sector,
junto con numerosas mueblerías, casas de moda y
todo lo que tenga que ver con una prosopopeya forzada.
Es por eso que aun sorprende encontrarse con lugares como
el número 275 de la calle Church, en donde se aloja
una de las instalaciones visuales y sensoriales más
revolucionarias de todos los tiempos, creada nada menos
que por La Monte Young y su pareja, Marian Zazeela.
Luego de tocar el timbre y abrir la puerta de calle,
el impacto es instantáneo. Se escucha un intenso
sonido generado por un sintetizador, con un loop que viene
sonando desde hace casi dos décadas. A medida que
subes por las escaleras hacia el segundo piso del inmueble,
la intensidad del sonido se hace aun mayor.
Al terminar el recorrido, debes quitarte tus zapatos.
Este casi-ritual, se convierte en la antesala perfecta
para introducirse en otro mundo. Y esta observación
no tiene nada de exagerada.
Ingresando al loft, la ya fascinante experiencia se hace
aun más excitante. Cielos con neones, luces de
color magenta, cortinas con celofán del mismo tono,
un par de figuras colgando en cada lado de la pieza y
finalmente, cuatro parlantes q emiten el mismo sonido
sin cesar.
¿Un sonido elegido al azahar? Para crear la parte
ambiental de la instalación, La Monte Young presenta
la base 9:7:4 Simetría en tiempo “prime”,
cuando están centrados arriba y abajo, los mas
bajos términos “prime” en un rango
de 228 a 224 con la adición de 279 y 261, en los
cuales la mitad de la división simétrica
trazada arriba e incluyendo 288 consistentes de las potencias
de 2 multiplicadas por los “primes” dentro
de los rangos de 144 a 128, 72 a 64 y 36 a 32, los cuales
son simétricos a aquellos “primes”
en los bajos términos, en la mitad de la división
simétrica trazada abajo e incluyendo 224 dentro
de los rangos de 126 a 112, 63 a 56 y 31.5 a 28, con la
adición de 119. Una ola de sonido compositivo periódico,
creado desde sinusoides generadas digitalmente en tiempo
real sobre un especialmente diseñado sintetizador
a intervalos, denominado Rayna.
Y en realidad, ningún detalle ha sido descuidado.
De hecho, Young y Zazeela describieron su “Sound
and Light environment” como una “instalación
en el tiempo medida por un arreglo de continuas frecuencias
de luz y sonido”. En lo que se refiere a la luz,
Zazeela presenta cuatro trabajos, dos ambientales: Imagic
light y Magenta Day, Magenta Night, que fueron diseñadas
especialmente para el lugar. Las otros dos trabajos visuales
son de tipo escultural: Dream House Variation I (construida
con Neón) y Ruine Window 1992, una escultura adherida
a una muralla y que forma parte de su serie Still Light.
Finalmente, en la parte ambiental, Imagic Light, proyecta
dos pares de luces de colores sobre un móvil que
emite sombras de colores sobre una muralla iluminada.
Ambos artistas presentan sus trabajos, utilizando conceptos
de simetría estructural. Los móviles expuestos
por Zazeela han sido arreglados en simétricos patrones,
con luces colocadas en proporcionadas posiciones, creando
así, (valga la redundancia) simétricas sombras
de colores. Lo mismo sucede para su trabajo con neón.
El ambiente sonoro creado por Young esta compuesto de
frecuencias sintonizadas en series armónicas que
fluctúan entre 228 y 224,utilizando números
con factores de 9, o todos aquellos “primes”
sobre un 9/8 de intervalo, así como también
utilizando intervalos de 225/224. Treinta y dos frecuencias
satisfacen aquella definición, de las cuales 17
de ellas caen en el rango de frecuencias altas, mientras
que las otras catorce, se dirigen a aquellos intervalos
simétricos de 9/8. Young arregló estas primeras
31 frecuencias dentro de una constelación única,
en la que la frecuencia número 31 realiza una división
simétrica: el centro armónico 254 (o mas
bien, el prime 127x2).
Página 2.