Vashti Bunyam Es solo otro día radiante.
Hasta hace muy poco, Vashti Bunyam gozaba un ultra estatus de culto como muy pocos artistas gozan. Porque fue gracias al rumor de su participación junto a Animal Collective en el extended play “Prospect Hummer”, que muchos de nosotros nos enteramos de su existencia.
Y bueno, mas tarde que nunca dicen por ahí. Afortunadamente, se ha revalorizado a una artistas que ahora cuenta con dos trabajos descomunales, siendo el primero de ellos, y sin exagerar, una de las obras más importantes del folk ingles.
Pero entonces, ¿qué fue lo que paso que nadie se entero de su presencia hasta hace muy poco? Muchas veces, la industria musical dirige sus miradas hacia el punto vertical equivocado y ejemplos hay por montones.
Vashti siempre intentó ser concebida como una cantante pop. En 1965 y de la mano de Andrew Loog Oldham (el famoso manager de The Rolling Stones), se consiguió para ella un tema compuesto por Mick Jagger y Keith Richards (“Some things Just Stick in your mind”) con el que no pasó absolutamente nada. A pesar de que la Bushyam siempre estuvo convencida de que lo suyo era el mundo pop, su registro vocal y expresividad no calzaban en un mundo en el que lo de fácil entrada es una cosa primordial. Otra prueba de aquello fue su segundo single, esta vez bajo la autoría del guitarrista Jimmy Page (posteriormente, miembro de Led Zeppelin), un rotundo fracaso que obliga a dejar sin editar tres sencillos más.
Su pronta reclusión en el norte de Escocia, en un ambiente rural, totalmente alejada de la civilización, la hizo llevar un estilo de vida paralelo al común de la gente. Junto con su novio, comenzaron una suerte de auto exilio de las grandes urbes, arrancando de todo indicio de modernidad. En este ambiente fue donde ella comienza a escribir algunas canciones que llegaron a manos del productor Joe Boyd, quien la convenció para viajar a Londres a registrar estas canciones en un estudio de grabación. Fue así como junto a Robin Williamson (the Incredible String Band), los Fairport Convention Simon Nicol y Dave Swarbrick; y el arreglador Robert Kirby (quien también trabajaría con Nick Drake), lograrían realizar el hermoso disco “Just Another Diamond Day”, en 1970.
Nadie sabe bien lo que sucedió con ella y el por qué de su nuevo fracaso. Las solo 100 copias de “Just Another Diamond Day” pasaron pronto al olvido y este acontecimiento en la vida de Bunyam seria algo que la marcaría muy fuerte. Su inmediata reclusión y el abandono absoluto de la música, marcarían sus posteriores años.
Curiosamente, en 1992 se entera de la circulación de algunas copias piratas de “Just Another Diamond Day”, y al poco tiempo, descubre en internet que algunos de sus 100 discos prensados 22 años antes eran transados a precios ridículamente caros por los coleccionistas, llegándose a pagar por ellos, varios cientos de dólares.
Como el mundo se encuentra lleno de melómanos, el sello Spinney Records se decidió a remasterizar las cintas originales en el 2000. Esta modesta reedición logra el objetivo deseado: comienza un pequeño pero creciente reconocimiento a una artista que logro facturar un disco quizás demasiado delicado y bello para los tiempos actuales.
Con los ingresos de dinero que le significa esta reedición de “Just Another Diamond Day”, Vashti decide comprarse una computadora, un pequeño teclado y una mezcladora, que la motivaron nuevamente para que comenzara a escribir canciones. Y esto no fue todo, su legión de célebres fans iba creciendo y asi también los requerimientos de colaboraciones. Desde Devendra Banhart, Glen Jonson (Piano Magic), Simon Raymonde (Cocteau Twins) hasta Kieran Veden (Four Tet). Este ultimo fue el nexo entre ella y los chicos de Animal Collective. El resultado de esto desembocaría en el que quizás fue el mejor ep del 2005, “Prospect Hummer”.
Esta colaboración resultaría primordial para su definitiva resurrección.Fue así como finalmente, el Sello Fat-Cat le ofreció grabar un nuevo disco. Rápidamente se contacta al productor Max Ritcher, quien la ayuda a eludir todos los miedos sobre un posible nuevo fracaso “artístico”. La idea era que Vashti lograra realizar un disco que sonara natural, abordando a todos sus fantasmas del pasado.
El resultado de esto es “Lookaftering”, un bello disco que encanta desde su primera nota. Su sensibilidad como interprete y compositora permanece intacta y quizás sea uno de los trabajos más hermosos de los últimos años. Cuando el disco comienza a salir por los parlantes, dan ganas de subir el volumen y que todos los que están a tu lado guarden un silencio inmaculado.
Al escuchar ambos trabajos, uno se puede dar cuenta de lo injusta que puede ser la vida en algunas ocasiones. Como muchos dicen, hay que saber estar en el lugar y el momento adecuado. Pero si no es así, este es un buen ejemplo para muchos que han dado todo por sus causas y que tal vez quedaran enterrados para siempre en el anonimato... O quizás no. Vashti puso ser rescatada a tiempo, para suerte de ella y regocijo de nosotros.
Iván Daguer.