SEÑAL TELEDIRIGIDA
Crónica sobre los canales de música un lunes en la noche.

Lunes, 21:45

Prendí la tele porque ya estaba chato. Había escuchado varios discos, incluso el último dos veces, porque me gustó y pronto tendrán noticias por acá (Imaginario, de Valentina). Finalmente, era de imperante necesidad ver canales del cable, la última semana de campañas lo exigía imperiosamente.

Caché un video de los New Kids On The Block, el clásico, estaba tan lateado comiendo que me quedé pegado viendo el videíto ese, parte de la sección “80” de Via X. Cuático encontrarse con los New Kids en la tele de hoy. De ahí, viré hacia la TV abierta, que está al ladito y pluff, bastante material improvisado y/o probado con creces, así que era mejor evitarlo. Vi a CHV hablando de las gemelas Campos con un juego visual bastante freak, parecía “canal comunitario” de barrio, al menos, con guardia privado. De ahí apareció Ciudad X, con diversos panelistas encabezados por Felipe Del Río, un periodista bastante fome ñoño y directo para la tv abierta (paradójicamente, la vesión bañada de Felipe Ríos, actor). Me sorprendió el invitado: Hermógenes Pérez de Arce, el único, el ‘fiel’. Ahí caché que necesariamente CiudadX era un programa para TV cable, es difícil pensar que alguien acepte este contenido –interesante, por verlo de cierto modo- en medios donde Tolerancia Cero, su senil comparación, está colocada en horarios imposibles para un hueón que no toma pastillas para dormir.

De ahí viré pa MTV, el cosmopolita, vilipendiado y nunca bien ponderado canal de videomúsica del mundo entero. El programa pateaba la once con su título; MTV Gol. Jugadores de diversas ligas abren las puertas de su casa y muestran todo lo que hacen cuando no están empapados de fútbol. Necesariamente empecé a buscar algo que hacer, tenía que moverme, no sin antes ver Bikini, el último híbrido de ViaX ahora con Villouta a la banca, reemplazado por la dupla Franzani-Calabi, con cada uno de estos conductores mostrando todo lo penca que evitan hacer en sus propios programas, el juego era “ser como Villouta”. Más aún, a los tíos se les cayó toda la escenografía cuando ven a Iván Valenzuela hablando de su melancólico canal Rock&Pop: Casi lloran.

Creo que esta postura está bastante separada de lo que alguien que no ha visto TV comúnmente pueda entenderlo como canal de videomúsica. No supe nada de música durante todo el tiempo que la cajita estuvo prendida. Más aún cuando compiten Miranda! y un programa-concert del X (bastante agridulce). Por lo menos, yo esperaba algo que me incitara a escuchar algo.

En realidad no sé, juzgue Usted…

Mal que mal, el mouse es una antología del control remoto.


Kaco San Cristóbal.