Gepe. Foto: Kaco San Cristobal

GEPE
Martes, 6 de mayo de 2008
Sala Dos, Concepción.

Concepción fue la tercera fecha de Daniel Riveros en el sur, su regreso a los escenarios de provincia tras la cosecha de rodaje internacional que llega con los frutos de su disco ‘Hungría’.

El primer desafío del artista fue centrar la amplitud escénica (y agradable) de la sala a un tono más íntimo; conservar el vínculo. Copar el espacio físico, esta vez con la amplitud de sonidos electrónicos y movimiento, bailes y gestos que conservan la atención, que muestran lo que Gepe refleja hoy en su postura musical.

La entrada con ‘Esgrima’ y ‘Gracia’ dieron el tono electrónico que se hereda de la segunda placa, nuevos elementos que en vivo suenan a un par de programaciones cómodas, flojas, sonidos que en una sala alta, de gran acústica se alejan de la calidez conocida del autor, es su lado musical más frío el que se plantea como la contradicción a los primeros trabajos de Riveros, incluso de su placa anterior ‘Gepinto’, espacios que incluso derivan en ciertas coreografías del artista, bailes muy en la onda teatral de Raphael que por cierto, obtienen la respuesta femenina.

No obstante, las canciones que se enarbolan en su raíz folk permiten un suave vaivén entre estos dos registros. Piezas como ‘8tema’ y ‘Hebra prima’ son los que presentan el formato clásico, Gepe y una guitarra con una mejora vocal que no sorprende, lo que queda dentro de los avances positivos en su nueva imagen. Su comunicación es bajo una timidez explícita, una liberación que fluye en escena ya sea a través del movimiento o la emotividad. El cierre es la confirmación de ello, ‘Domino Dancing’ es el norte que hoy Gepe tiene en mente, dejando un poco atrás las regresiones folclóricas que nos trajo con sorpresa en discos cada vez más lejanos.


Texto y fotografía: Kaco San Cristóbal.