The Slits

 

The Slits. Jueves, 2 de Noviembre de 2006. Maxwell’s, Hoboken, New Jersey.

Con tanta reunión, no es extraño que las Slits hayan vuelto a los escenarios con giras y nuevo disco bajo el brazo. Y si bien, esta versión de las chicas, que sólo tiene como miembros originales a Ari Up (en definitiva, el cerebro y la cara visible del grupo) y a la bajista Tessa Pollit (las otras dos integrantes, declinaron participar), la banda aprueba el examen, sin honores pero tampoco sin zozobras, como buen alumno del montón.

Definitivamente, hay algunos que disfrutaron más lo que hacían en sus primeros días, en vez de toda la influencia del reggae que al poco tiempo incorporarían y que definitivamente, fue un factor decisivo para no haber quedado del todo satisfecho al salir de este concierto.

La irreverencia y la fiesta continúan. Rejuvenecidas con una formación que derrocha juventud y energía (que incluye a la hija del Sex Pistols, Paul Cook, en batería), da la impresión que se están divirtiendo todo el rato, ya sea bailando, jugueteando o peleando entre ellas, todo en un modo muy distendido y relajado, que intenta darle mayor llegada a sus canciones entre el público. Todo debería funcionar de maravillas pero la fórmula global sólo les resulta a medias.

Durante el show, Ari Up, se jactaba en el escenario de cómo The Clash junto a ellas, habían sido vitales y pioneros en la fusión blanca con Jamaica, cosa discutible por cierto, principalmente porque está fusión comenzó en la localidad de Bristol a mediados de la decáda de los 70 con bandas antecesoras a las anteriormente nombradas (recordemos que fue en dicha ciudad donde llegaron los primeros inmigrantes jamaicanos en los años 50`s). Esto obviamente se tradujo en toda esa explosión de bandas post punk, que recogían toda la influencia de la Isla.

Ahora, toda esa cosa rudimentaria en el sonido de las Slits (proveniente de su ineptitud con los instrumentos y que paradójicamente, las hacia irresistibles), termina evolucionando en el reggae desteñido que destila la banda y que lo termina convirtiendo en una cosa definitivamente insípida, tal como lo que quedo documentado de su última etapa artística previa a su disolución.

El tiempo pasa y los contextos en donde ocurren los fenómenos ya no son los mismos. Lo que alguna vez significó revolución y cambios, con el paso de los años fue deslavando su potencia y nivel de trasgresión. El punk fusionado con el reggae ya no produce el mismo efecto que hace casi tres décadas y lamentablemente, la misma moneda corre en noviembre de 2006.

La actitud esta allí, se siente un aire de rebeldía que es de verdad, pero con eso no alcanza. Las "Typical Girls" necesitan algo mas que recurrir a algunos caballos de batalla como "Shoplifting" o "Man Next Door". Se necesita una reinvención urgente en ellas para que la cosa suene fresca sino será un regreso inútil, de esos que sólo huele a nostalgia.

 

Texto y fotos: Iván Daguer.