Todos Tus Muertos + Fiskales Ad-Hok
+ Sandino Rockers. Jueves, 20 de Julio de 2006. Estadio
Víctor Jara, Santiago.
Esperanzas de un mundo nuevo
El regreso de Todos Tus Muertos a Chile es un suceso del que surgían diversas voces reaccionarias. La extraña disolución de hace algunos años derivó en un mutismo bien logrado, que supo mantenerlos en escena, fuera de ciertos proyectos de menor importancia, fue el reggae el escenario responsable para que su mensaje siguiera vivo. Mientras que Pablo Molina pudo editar un disco bajo el nombre de Abed Nego (Reggae Clásicos en Español) que lo supo elevar a un puesto de renombre entre la escena rastafari latinoamericana, es Fidel la pieza que genera discrepancias en el presente. De la cuasi-separación de TTM hasta ahora, su carrera ha sido una constante en elevación, siendo hoy uno de los referentes más importantes del reggae en español a nivel mundial. Sin duda que esa es una situación que al resto de la banda no le incomoda en separar de lo que hoy es, al parecer Fidel nunca más volverá a integrar las filas de la agrupación y el mensaje es claro, no hay onda entre su música y la de su ex-cofradía.
|
Aún así, no fue difícil entender que la onda con su público se mantenía en pie, y eso se demostró desde el momento en que llegaron a nuestro país con noticias tan importantes como la aparición de un registro en vivo con la nueva versión de TTM y una gira que los incita a grabar nuevas placas de estudio, ese es el porqué hoy se mueve el combo reggae-punk argentino, suena extraño, pero vaya que es así.
La noche del 20 se mantuvo prendida de principio a fin. Cerca de las 21 horas, Fiskales Ad-Hok hace su aparición en escena destruyendo la calma que imperaba en el Víctor Jara, con un set que acomodaba nuevas canciones en la camada de grandes clásicos, Roli Urzúa y compañía entregaron un festín de distorsión que tuvo la respuesta en un público más que fiel, religiosamente entregado al menos con Álvaro España al frente. Son 20 años los que se están celebrando por estos días y la jornada se empinaba como un festejo. Soltura, alegría y respuesta se fusionaban a medida que avanza el show, temas como “Kiltro” o “Microtráfico” ya tenían un espacio entre la muchedumbre asistente, lo que demuestra las ansias de recibir pronto la nueva placa que conmemora el aniversario de CFA Discos con un álbum a la altura de las circunstancias, la entrega del gran valor que queda de nuestro punk rock histórico.
|
Son 24 precisos cortes de revolución y la banda es reemplazada en escena por Sandino Rockers, la nueva sabia del rock nacional contestatario, rock de buena cepa, sin ninguna duda. Para los que no conocen a Sandino, se puede entender como un colectivo cultural de raíz estrictamente social. Su música está centrada en la raíz de nuestra tierra y su letra está abierta a combatir las injusticias sociales. Lejos de mostrarse como un panfleto izquierdista, es siempre una muestra fresca de rebelión, de causa y de música actual, que informa y entretiene. La idea está fuertemente ligada –en sonido- a un rock bailable, una pachanga en escena, con presencia de vientos que alimentan el rock que invade la sala. Para finalizar, sus integrantes unidos a través de instrumentos indígenas dan vida a lo más interesante y definido dentro de las propuestas de rock contestatario que pululan hoy en día en nuestro país.
Ya entrada la noche, y luego de ver dos bandas nacionales que realmente HACEN SOPORTE, telonean con ganas, calidad y humildad, es el turno de los reyes de la noche. “Por eso estamos acá, volvemos a combatir, por todos tus muertos, por todos mis muertos” reza Molina y la emoción se torna colectiva. Comienza el set y la gente responde paulatinamente, no es hasta el cuarto tema –“Ándate”- donde el Víctor Jara se viene abajo y toda la buena onda se respira y se celebra en el lugar. De ahí en más, la revisión de grandes clásicos convierte la velada en una fiesta. Son principalmente las canciones de los primeros discos las que flotan. Si bien se anticipó una vuelta hacia el lado punk, la mezcla es homogénea y todo el público puede sentirse cómodo con el avance del show. Ejecuciones certeras y una alegre performance de Molina al frente son las que completan alrededor de 2 horas de show, 25 canciones que luego dieron paso a la vuelta obligada en dos ocasiones, la última junto a Álvaro España para finiquitar con una alargada versión de “Sé que no” y todo termina acá, en alegría y conformidad con lo que se esperaba, el nexo con Todos Tus Muertos sigue vivo y quedó ampliamente demostrado.
Cabe señalar que a los costados de los escenarios, 119 siluetas se presentaban al público recordando las víctimas de la Operación Colombo, con el avance de la noche estas siluetas se convirtieron en gente, en historia y testimonio de un período no olvidado ni perdonado por quienes hoy se reunían no sólo a tocar, sino a rendir homenaje a los que siempre están entre la conciencia y nuestra historia.
texto y fotos Kaco San Cristobal
|