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así, las cosas deben pasar cuando están frente
a ti. Esto fue lo que cada uno de los asistentes a la gran
noche del sábado 16 en bar Newka de Talca, oportunidad
clave para actualizarse con los sonidos del rock local y
a su vez disfrutar de honorables visitas ya consagradas
en el enjambre guitarra de nuestro país.
La noche estaba dispuesta para celebrar
los cinco años de Los Jotes, banda
punk rock que ya con este aniversario consolida la tradición
de celebrarlo junto a los amigos y en buena onda. Así
fue, porque pasadas las diez de la noche ya estaba todo
dispuesto para que un importante cartel de bandas se dispusiera
a dejarlo todo en escena y es así como los asistentes
(que fueron bien pocos, toda una característica de
esta ciudad) pudieron disfrutar de amena compañía,
de sonido de lujo para un inagotable maratón de rock.
Partimos con Vacio 360º,
combo local de hardcore que hace algo más que sacar
el sonido fácil que escuchamos todos los días
en el dial de tuno y sin mayor ambiciones, lo de 360 es
algo más directo definido y adelantado, ritmos acelerados,
bombo y riff al máximo para gritar con alevosía
todas las injusticias del nuevo mundo. Juveniles? para nada,
esto es energía pura y en vivo se siente así,
bastante alterado para ser verdad, bastante potente como
para no vestir de negro.
Buen apronte el de la banda que toca abrir
el telón para dar paso (con una hora entremedio)
a Pegotes, la banda de Concepción
que llegó a dar toda una performance de cómo
ser una banda punk de vieja escuela y no morir en el intento.
El trío penquista sube al escenario y la asistencia
queda pendiente de cómo la situación se soluciona
sin mayores recetas que rock directo y desenfrenado, sin
pausas, sin letargo. Poco más de media hora de punk
crudo, entretenido y hasta bailable, re-versiones y adaptaciones
dan por terminada una presentación impecable que
deja a todos conforme, a todos arriba, con ganas de más.
Avanza la noche y es el turno de los anfitriones,
son Los Jotes en escena los que detonan
su punk ramonero, de la calle, es el disco “Envuelto
en Llamas” el que desfila en integridad, más
las infaltables versiones de bandas que se convirtieron
en el pilar musical de esta agrupación que cierra
este año como el más potente de su breve historia,
la que de seguro seguirá aumentando a medida que
avanza el sol.
Un agradecido público local es el
que sigue el aguante de los muchachos y un poco más
atrás el resto de la asistencia la que espera a Hielo
Negro, la banda que cierra, la banda de honor.
Un par de pruebas en el sonido y ya está, todo dispuesto
para el desbande, la gente cabecea y la banda golpea con
cada tema. Es primera vez que el rock patagónico
cae por esta ciudad y así se deja ver, en la notoria
respuesta del público y en cómo la banda moja
la camiseta en pos de dar la mejor presentación.
Es bastante tarde y las copas ya hacen su juego, un bis
que demora el doble y ya todo está dicho, cuatro
bandas variadas para celebrar por el buen estado del rock,
y así lo fue. Salud!
Texto y
fotos: Kaco San Cristóbal.
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