Mostro

Mostro + Fredi Michel. Jueves, 31 de Agosto de 2006. Sala SCD Bellavista, Santiago.

 

Tras tres años de espera, el dúo andino Mostro hizo estreno oficial de su nueva producción, titulada insanamente “Consumido por Pájaros”.
La sala SCD repleta confirmó las expectativas que la banda ha despertado desde su disco anterior HR=01 (2003, Quemasucabeza), así como lo efectivo que ha sido el trabajo de promoción del cada vez más organizado sello que los cobija.

La noche la abrió el grupo Fredi Michel. Anteriormente les había visto un par de presentaciones (en el último Festival Neutral y en la primera fecha del EIMA) que me dejaron con más dudas que certezas. Sin embargo, esta noche vimos en escena a un grupo mucho más compacto y seguro. Beneficiados por el impresionante carisma de su frontwoman, Andrea Guerrero (en los dos shows que recordaba, sin su presencia), se soltaron rápidamente sobre el escenario –quizás por que la atención se la llevaba por completo la vocalista- y dieron a tiempo con el flujo y la cadencia necesaria para hacer lucir su propuesta. Unas piezas que juegan a ser canciones (o unas canciones que juegan a no serlo), demuestran que lo suyo es manipular e indagar en el pop como fórmula, para lograr resultados más libres. A ratos más duros y tensos (el primer tema tenía un pulso muy Clock DVA, cabalgando entre lo netamente digital y lo orgánico), a ratos con un electropop suave, refinado y fashion –pero de letras llenas de humor negro-, a ratos paseando lúdicamente sobre la cumbia electrónica –como una sonora demente, para la fiesta de matrimonio de… Flor Motuda, por ejemplo-, el quinteto desplegó con simpatía su arsenal de sonidos y referencias vintages para armar un collage muy rico en sabores. Tras su actuación, no queda más que pensar en esas melodías, esas letras, esos sonidos que han estado ahí desde hace 20 años, pero como su apropiación y reconstrucción inteligente puede dar productos nuevos e interesantes movidos por la honesta lógica del juego y la improvisación.

Luego de la degustación pop más amistosa, vendría el “pop bastardo” –como lo ha llamado un cronista- del dúo de Los Andes. La presentación se inició con la exhibición del video clip para la canción “Moha Moha”, realizado por la productora audiovisual Por Error. Tras esto, los hermanos Reinoso suben al escenario: se les nota más relajados que de costumbre. Y tras la ejecución de los primeros temas, se los nota más humanos y comunicativos: se presentaron sin máscaras e incluso bromearon entre los temas. Los recursos de Mostro son siempre los mismos, hay una especie de minimalismo, de precariedad que hace que se exploten a cabalidad las posibilidades de los instrumentos (batería mínima y teclado Casio MA 130 en la mayoría de las canciones, salvo dos o tres en que intervino la guitarra limpia). Así, con las visuales en sincronía con la música, hicieron un recital con temas más o menos conocidos (para los que les hemos seguido la pista en vivo, recuerdo un set en la última feria de comics de Puente Alto con mucho de lo de esta noche), donde se evidencia un giro melódico que lo aleja de la tosquedad del álbum anterior. Sin embargo, esto ha significado que el dúo indague en nuevas posibilidades y consolide un sonido que le es muy propio, entre la banda sonora de película de suspenso y la pachanga del chinchinero de barrio, entre lo bucólico de la tierra del conejo y la imaginería escatológica que aloja en nuestras entrañas.

Cerebro, picoteando las teclas como si sus manos fueran pájaros, dibujó las atmósferas enrarecidas que esta vez se vieron amplificadas por el excelente sonido y el ambiente festivo que había entre el público. Jaime, por su parte, se ha preocupado de ampliar las posibilidades con la batería, complementando el elemento rítmico que hacen de Mostro una experiencia que en vivo “no deja a nadie indiferente” (sic).
Entremedio, lluvia de chocolates peruanos de nombre “Mostro”. Y para finalizar, un vino en honor al conejo rojo de Los Andes. Sólo faltó el disco, al parecer aún en proceso de manufactura.

 

Cristóbal Cornejo.