Comets on Fire / Diego Hernandez / Tsunamis / The Telescopes / Gepe / Mostro / Bocallave / The Electric Butterflies



Melero estuvo a cargo de la segunda etapa, siguió de cerca las grabaciones en estudio que faltaban para terminar “I can cion” y además se encargó de hallar una buena vitrina para difundir la música de Diosque. “Cuando Daniel terminó el disco se lo presentó a sus contactos porque realmente le parecía algo interesante de publicar. Los que mostraron mayor interés fueron los de Pop Art (dueños de Art PM) y la cosa era esperar a que me lo sacara otro sello o aceptar la propuesta de los más interesados.”

Este aventón por parte de Melero a Diosque le sienta bien. Le asegura una distribución en Argentina y también en el extranjero, además de estar bajo la tutela de la cadena de sellos más importante del otro lado de la cordillera. De todos modos, este escalón más cerca del mainstream ni siquiera lo movilaza a pensar en un mercado mayor: “Me siento cómodo, me gusta que alguien venga y te diga que quiere editar tu disco. Y lo que me interesa es sacar discos y que sean publicados. Quizás a ellos les interesa más tenerme en su catalogo que para mí estar en un sello mainstream. Lo bueno es que están concientes que yo no soy un artista con perfil popular ni con un fin masivo. Saben que no me van a poder vender…y por ahí está bueno. Además sacar el disco me convenía, por mi urgencia de publicar porque ya tengo otro disco encima”

Este posible nuevo disco está siendo gestado con la nueva agrupación tras Diosque y continúa con la idea de las canciones cortas y entrelazadas: “Son como diez mil canciones cortas, todas muy parecidas. Todas son partes, terminando, comenzando; hay autocitas todo el tiempo, mezclándose un estribillo con otro. La letra de un tema responde a la letra del tema que acaba de pasar, en fin… Es como una hipertextualidad musical.”


El drama de siempre

Diosque no puede escapar del lugar que “I can cion” le adjudica. Su disco lo transforma en una figura capaz de mezclar un concepto desarticulado de canción al mismo tiempo que juega con instrumentos y música electrónica. Su propuesta es una de las nuevas voces que surge de una Argentina cada vez menos desconocida para nuestro país en cuanto a música independiente se refiere: “Me encantaría formar parte de una nueva generación que esté haciendo cosas, si es que las está haciendo. Y a mí me parece que sí está ocurriendo, siempre es así. Los artistas que hace quince años decían cosas, hoy ya no las están diciendo. Y yo en diez años voy a estar en otra y se va hablar de nuevas gentes. Siempre pasa lo mismo… Igual no es mucho, aún es muy discreto. Por ahí y se está gestando. Quizás este año pasen cosas más grandes. Estoy seguro que pertenecemos a una canción de recambio, además que nos parecemos mucho, en la forma de ver la vida, en la visión de mundo que tenemos y ahí ya hay comunión”

Chile cada vez más se acostumbra más a escuchar hablar de bandas como Los Álamos y El mató a un policía motorizado, en el rock y personajes como Coiffeur o Aldo Benítez en la canción pop y más ligada a Diosque. A ratos se debe por la relación de músicos como Javiera Mena y Gepe quienes han interactuado con aquellas voces trasandinas, pero también por una generación de recambio marcada por la crisis financiera de principios de siglo y por la muerte de casi doscientas personas en la tragedia de rock en República de Cromañon.

Semejante catástrofe humana y cultural terminó por hundir la escena musical y desbarató los pocos cimientos en que se puede sentar la cultura under de cualquier capital. “Afectó en todos los estratos de la música. Desde el under y el más bajo under hasta los escalones del mainstream. Quedó muy difícil el tema de conseguir reunir gente en un lugar, los permisos, la paranoia generalizada, etc. Cada vez hay menos lugares. Es jodido porque no podes hacer las cosas completas, cuando tocas quieres que salga en alguna parte, más allá del mailing…al final es cosa de tempo a ver qué pasa.”

Un tiempo que para la mayoría de las nuevas bandas significa abrir nuevos espacios, lugares casi clandestinos para tocar, promocionando vía mail, blogs o fotolog. Un trabajo que debe ligar con el temor permanente a la policía federal capacitada para clausurar espacios que aunque cuentan con la reglamentación obligatoria no son bien vistos por el nuevo orden cultural del gobierno de Buenos Aires tras la tragedia en Cromañon.
Por lo pronto Diosque verá su tiempo dividido entre ese mismo esfuerzo y el pronto estreno en grande de “I can cion”, el trabajo junto a su banda y como baterista de Daniel Melero.

Al final nuestra Coca-Cola se comienza a acabar y ya no quedan más preguntas. A fuera, en la calle, todo sigue igual: mucho ruido y tránsito violento. Buenos Aires no se detiene por una entrevista estival.
En la despedida Juan Román Diosque camina contento y relajado por calle Corrientes.
Quien escribe se queja una y otra vez del calor
Diosque no.
Para él ya refrescó.



Entrevista: Felipe Mardones.



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