Electric Buterflies: El Amor por la Vanguardia Sónica.
El Perú siempre se ha jactado de contar con una excelente tradición rockera. Sus inicios vienen desde por allá, a partir de la segunda década de los 60’s, con la irrupción de un extraordinario movimiento que tenía como protagonistas a bandas que se encasillaban dentro de un conglomerado denominado “La Nueva Ola Peruana”.
Aquella Nueva Ola albergaba a bandas de la talla de Traffic Sound, Los Yorks, Los Shins, Beso Negro, Los Saicos, Gerardo y Manuel, entre otros y teniendo como propuesta musical, un riesgo tremendo para la época.
Sus corrientes musicales iban pincelados bajo sonidos punks, garage y muchos toques de psycodelia, algo muy fuera de foco para Sudamérica... Pensemos queen Chile la Nueva Ola tenía otro tipo de carácter (buscar o encontrar propuestas netamente comerciales y fue así como nacen los: Luis Dimas, José Alfredo Fuentes, Dani Chilean, etc..
Muchos de los estudiosos de la música, hablan de aquella nueva ola peruana como el movimiento más importante de Latinoamérica, debido a que se concedieron los mejores discos de aquella época.
La tradición psicodélica prosiguió y llegó a nuevas generaciones. Para Wilder González uno de los dos personajes que serán parte de está historia, los antiguos sonidos peruanos no son claves en su formación musical, Wilder cercano a bandas como Faust y Spacemen 3, ha logrado crear bandas como Avalonia, El Conejo de Gasta, Electric Buterfiles y ahora último un nuevo proyecto y todo esto, orientado a la hermosa escuela de Jason Pierce y Sonic Boom.
Esp35: ¿Cuéntanos un poco como nace Electric Butterflies y tu afinidad con la psicodelia o propuestas como Spacemen3, Faust, etc.?
Wilder: Miafinidad con Spacemen 3 y la psicodelia nació en 1993, cuando escuché a la banda local Hipnoascensión tocar en un ensayo el primer tema del “All That Noise” de Darkside: “Guitar Voodoo”. Esa “perdida” sesión fue de hecho el marco de mi primer vuelo psicodélico.
Así, con el virus de la psicodelia ya instalado en mí, empecé a buscar y buscar más discos, info y demás. Los 90’s fueron una excelente década para la música no sólo aquí en Perú sino también en otras latitudes.
A lo largo de todos estos años he estado en distintos grupos y The Electric Butterflies ha sido uno de ellos. Creo que el origen de estos proyectos está en mi inquietud por realizar música que sea reflejo de mi amor por la vanguardia sónica.
Esp35.El Perú siempre se caracterizó por tener una muy linda movida por allá finales de los 60 y principios de los años 70. Después de esa irrupción de bandas garage y psicodellicas tu país ha vivido un silencio. Cuéntanos un poco en que están los jóvenes de tu país y en definitiva, ¿Existen más bandas afines con las cuales ustedes puedan tocar?
Wilder: Sé muy poco de la escena antigua limeña. Pienso que ello se debe, entre otros factores, a que soy hijo de inmigrantes y, bueno, en mi casa principalmente se escuchaba música de la Sierra de Perú. Recién alrededor de los 5 años es que me acerco al espectro rock, primero vía la radio y algún tiempo después, por los amigos new wavers que tenía en mi colegio, el Salesianos de Lima.
Imagínate que el primer grupo peruano de rock que escuché y coleccioné fue Silvania. Ellos calaron hondo en mi esencia.
La gente suele decir que la escena subterránea que se vivió en Lima en los 80’s repotenció el ambiente musical, pero ello es algo que yo no conozco y, por ende, no puedo aventurarme a dar una opinión al respecto.
Hoy en día, gracias a la nefasta influencia de los medios masivos –TV, prensa, algunas radios- la mayoría de los jóvenes escuchan los ritmos de moda que la Industria Cultural escoge para Latinoamérica.
Cuantitativamente hablando somos pocos en la escena alternativa peruana.
Esp35. Tiempo atrás conversando contigo, me mencionabas que The Electric Butterfiles no tocaba mucho, ¿a qué se debe eso?, es por la enfermedad que a Wilmer le aqueja? y referente a eso, ¿como te ha afectado a ti dicha enfermedad en el aspecto emocional?
Wilder: The Electric Butterflies jamás ha dado un concierto. La enfermedad que aqueja a mi compañero, Wilmer, es una situación delicada por lo cual prefiero dejarlo ahí. De todos modos, yo mismo no estoy libre de esas vicisitudes pues tomo medicamentos contra la depresión. En realidad es algo nocivo y negro, pero bueno, se hace lo que se puede.
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