Tania Corvalán Y EL ESCUADRON Fem Fest:
“Algunas personas llegan a pensar que todas las minas que hacen rock son lesbianas o se creen hombres”
“Tratando de sintetizar, yo creo que el principal rollo es generar instancias donde se pueda mostrar lo que estamos haciendo las mujeres en el rock nacional, lo más solas posible”, sentencia Tania Corvalán, una de las miembros más activas de la coordinadora Fem Fest y guitarra, bajo y voz del dúo Vaso de Leche. Y digo, sentencia, porque confiesa que aún el sustento teórico del grupo no está del todo definido, la discusión sobre de qué se trata realmente el Fem Fest está en pleno desarrollo, tratando de teorizarlo. “Sólo tenemos claro que el discurso en la generalidad es sobre la diversidad, sobre la diferencia, y de disfrutar esa diversidad”, explica.
Cuéntame un pocosobre como surge la idea del Fem Fest y cómo tú llegaste ahí.
La idea parte desde la Manola, la Manuela Valle, que tocaba en Rompehogares y que ahora está en Canadá por asuntos de estudio. Ella empieza a buscar bandas de mujeres, con la intención de agruparse. Yo de casualidad conozco a una mina que sabe de la idea y me contacta. Las Rompehogares habían ido a Concepción a tocar con Flores Marchitas e hicieron allá un mini Fem Fest, junto a Las Johnathan. Después de eso empezamos a juntarnos, a hacer reuniones todos los domingos y se arma el grupo con la misión de hacerlo acá en Santiago, totalmente gestionado por nosotras. Hablo de Las Johnathan, Lilits, Rompehogares, Golden Baba y Vaso de Leche, en esa época.Tuvimos, además, la suerte de que She-Devils –íconos del activismo femenino en Argentina y Sudamérica- estaban en Mendoza, lo que abarataba harto el costo de traerlas, y las invitamos. Y el resultado fue súper bueno: un gran festival en Diciembre del 2004. |
fotografiía de Flores Marchitas
Y cuando hace de esto un año ya, Tania nos cuenta que el 2005 ha sido una etapa decisiva: “cuando partió la Manola, lo que significó el fin de Rompehogares, igual quedó un poco la cagá. Nos costó agarrar de nuevo el ritmo de las reuniones, Golden Baba se bajó, Las Johnathan están súper ocupadas con lo propio, podían tocar, pero no les quedaba tiempo para participar en la coordinadora. Así que le trabajo se concentró en unas pocas cabezas”. De todas maneras este trabajo rindió frutos y así fue como en el mes de Mayo se hizo un ciclo con el objetivo de juntar dinero para hacer el Fem Fest del 2005. “Igual no fue un ciclo que nos diera una gran ganancia económica, pero fue positivo, porque fue en invierno, llovía, e igual fue harta gente, se generó atención con el asunto”, explica satisfecha. En este ciclo participaron, además de las bandas mencionadas, Cotard, Logos Legos e Hija de Perra, animando los espacios entre las bandas, y el componente lúdico -aparte del rock- consistía en que en cada fecha la gente que iba disfrazada pagaba menos. Hubo tardes de escolar, tarde animal, tarde trasvestida y Pijama Party. ¿Chori, no? “Este año se han sumado Esperpéntica y Viage, aunque estas últimas no podrán tocar, por el accidente que tuvo Olivia y que las tendrá paradas mínimo seis meses”, redondea Tania.
Mientras la tarde y las cervezas avanzan, discutimos, entre varios otros temas, sobre las riot girls de los noventa, sobre la actitud punk en la forma del trabajo (más que nada sobre el “hazlo tú mismo”), sobre la diversidad sexual, sobre el feminismo. “Para nosotras no se trata del rollo feminista que tiene que ver con el odio a los hombres, sino como respuesta al machismo. A ese machismo que practica y acepta que haya un género superior a otro, que tiene cumplir ciertos roles inamovibles. Incluso, para el ciclo invitamos bandas que no las invitamos ahora porque el discurso de ellas no está de acuerdo con el de nosotras. Es ese rollo tipo “nosotras también podemos”u “odio a los hombres”. Yo creo que igual las Flores Marchitas lo tienen, pero no es tan explícito. En la generalidad, el Fem Fest no es eso, pero se respetan las particularidades de cada grupo. En mi caso personal, nunca he hecho música por demostrar que puedo ser igual que los hombres”, afirma convencida.
¿Crees tú que hay machismo en la escena o que es más bien una cosa natural que el rock sea algo, principalmente, hecho por hombres?
Es algo natural en el sentido de que ha sido construido socialmente. Lo que pasa es que muchas mujeres no se han cuestionado que el rol que deben cumplir es una construcción social que le conviene a la sociedad que uno interne y acepte. Sobre el machismo, a veces cuando uno va a tocar, los hombres que no te conocen, creen que una no va saber ponerse la guitarra o arreglar los cables o armar los equipos. Siempre te están mirando. Es como una prueba. Ahí hay algo que tiene que ver con la costumbre. Pero,por ejemplo la Pazita (guitarra de Lilits) igual hace sus riffs, toca bien, más agresiva,y el comentario que le hacen es que toca “como chico”. Entonces ¿tocar bien es tocar “como chico”?.... Son esos comentarios los que evidencian que igual hay machismo dentro del rock.
Me queda claro, entonces, que hay poca costumbre de ver bandas de mujeres haciendo rock, pero que a la vez, hay un grupo grande hombres que creen que las chicas lo harían mejor en la cocina o tocando la plancha a ver si está caliente. Personalmente, creo que en los hombres aún el interés por las bandas de chicas tiene que ver con lo inusual del asunto en nuestro medio rockero. ¿Culpa de quien?... el tema es complejo, e involucra aristas sociales, culturales y políticas, largas de analizar. De todas maneras, es en el escenario donde creo yo que se aclaran todas las dudas. ”Estamos haciendo cosas, están saliendo bien, interesantes, atractivas. Dentro del contexto no es fácil tocar, entonces armemos nosotras las instancias”, concluye Tania, mientras yo, con la cabeza espumante, intento sacar un rápido porcentaje sobre cuantas bandas de mujeres hay en mi discografía de cabecera.
Cristóbal Cornejo.
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