X&Y lleva por nombre el esperado tercer disco de los ingleses de Coldplay. Tres años tardaron en hacerlo público. Sin embargo, todo ese tiempo no bastó, ya que al parecer Chris Martin junto al resto de la banda tienen un molde preconcebido en lo que se refiere a la música y por lo mismo no existen barreras que diferencien un disco de otro.
Hagamos un poco de historia y retrocedamos al 2000, donde el sonido en boga era Limp Bizkit y el resto de sus clones. Pese a esto, ese año unos ingleses denominados sucesores de Radiohead lanzan Parachutes. Un disco repleto de lírica melancólica y baladas romanticonas entre las que destacaron Yellow, Don´t Panic y Trouble. Gracias a esto, el disco debut de Coldplay alcanza la no despreciable suma de cinco millones de copias vendidas en todo el mundo y la aceptación por parte de la prensa especializada.
Dos años más tarde y con la ayuda de Ian McCulloch (líder de Echo and the Bunnymen) en el proceso de grabación, Coldplay lanza A Rush Of Blood To The Head (2002). Esta vez los singles fueron muchos más exitosos. Como no recordar temas como In My Place, The Scientist, God Put A Smile Upon Your Face y Clocks. Todos ellos ocupan exactamente la misma formula introspectiva que en Parachutes y por lo mismo los temitas sonaban en la radio, en la tele, en la micro, en los ascensores, en fin, en todos lados.
Gracias a ese disco Chris Martin y sus compañeros vendieron 15 millones de unidades, realizaron exitosas giras a nivel mundial, se hicieron parte de acciones humanitarias, dieron entrevistas a cuanto medio lo solicitaba y más encima Martin se dio el tiempo de emparejarse con una actriz de Hollywood y tener incluso una linda criatura.
Pues bien, tuvieron que pasar tres años más para que Coldplay lanzara al mercado X&Y (2005), ¡¡¡un trabajo exactamente igual a los dos anteriores!!!. ¿Será acaso que siguiendo un molde pre establecido y absolutamente aceptado por el resto de nosotros se gana dinero más fácil y rápido?, Ya lo creo que si.
Pese a todo lo anterior, estoy segura de que cuando llegue el momento de hacer un resumen del disco más vendido, los temas más escuchados y los estadios más repleto de fanaticos, Coldplay llevará la batuta en cada uno de esos aspectos. Pero sinceramente, a lo largo de la hora que dura X&Y, el trabajo no logra sorprender en ninguno de los 13 track.
Pero bueno, la vocación de Coldplay es absolutamente pop y eso no tiene nada de malo. Por lo mismo, me estoy acostumbrando al hecho de que al parecer la cálidad de un disco es proporcional a la cantidad de copias que vende, por eso mismo me estoy armando de paciencia porque lo que queda de este 2005 hay que escuchar a Coldplay hasta por los codos.
Alejandra Bustamante.