Desde la edición de "Blue Cathedral"
-hace dos años ya, vía Sub Pop- que
Comets on Fire avisó que el golpe venía,
que de a poco cada idea terminaría en un
producto sorprendente, que da la gran sorpresa y
a otros les asegura las expectativas. Un disco elaborado
dentro de un áura sicodélica necesaria
y fresca. No por nada, el contexto de este lanzamiento
se empina sobre lo destacado; Avatar es una de las
grandes 'apuestas' hoy del siempre prodigio sello
Sub Pop, con presencia estable de Ben Chasny, quien
junto a su banda Six Organs Of Admittance, sitúa
otra placa más dentro de las más apreciadas
del año. Es “Avatar” el disco
que separa a los atrevidos de los simplemente intérpretes.
Son siete cortes los que exploran la sicodelia
desde un punto más blusero que experimental.
Es un intento visual el creer que Comets está
hoy con un pie en el pedal y otro en la cordura.
Desde un principio -en el derechazo "Dogwood
Rust"- que la distorsión siempre explota
y quiebra en un regreso a sus cauces más
relajados, siempre con correctas intervenciones
del piano que devuelve el sabor clásico a
melodías nuevas, a un regreso de lo saludable
de la alucinación. Su doble guitarra (la
ya mencionada intervención de Chasny) adquiere
un doble sentido similar al uso doble de las teclas,
bordeando entre el suelo y el aire eterno en un
mismo momento. De ahí en más el sonido
se vuelve a un estudio, a una sala que copa de aire
en movimiento, lo que más adelante insiste
en cambiar, siempre inquieto. Piezas como "Holy
Teth" con "Sour Smoke" sólo
pueden ir combinadas en ese contexto, en una energía
evolutiva, en reversa y constante avance. Una mezcla
de sonidos que se fusionan y se destruyen.
A modo de promoción, el movimiento es continuo
por estos días. Un ejemplo, desde el 31 de
Agosto tocarán nueve días seguidos
finalizando el 8 en dos presentaciones en Nueva
York, como previa a la visita a Reino Unido en un
mes más, como para asegurarse que la energía
no sólo copa las horas de ensayo. Esta última
placa de la banda de California es sin duda una
confirmación de proyecciones cortas, sólo
inclinadas en tocar cada vez más fuerte,
cada vez distinto. Sicodelia, progresión.
La fiebre de rock setentero en cabezas de nuestro
siglo. Todo en un mismo paquete y a mayor volumen,
por favor.
Kaco
San Cristóbal.