Suena raro escuchar a Cat Power sumida en áreas
que se encuentran fuera de su clásica propuesta
minimalista y llena de lamentos acerca de la vida
y relaciones amorosas. Y si bien, no eran pocos
los que se quejaban de que la artista, hasta cuando
se iba a revolcar como chancho en el barro, con
su gemebunda propuesta, acá tienen la respuesta:
Un disco a medio camino, con acercamientos al soul
y al rythm and blues, que terminan convirtiendo
a una artista, que si bien siempre fue predecible,
en un plato de presa fácil para una radio
tipo adulto joven.
Muchos de sus seguidores solían escucharla
en esas tristes tardes introspectivas, en las que
ella usaba generar una atmósfera paradójicamente
placentera y hermosa. Eran tiempos en donde todo
sonaba mucho más espontáneo y sus
discos estaban lejanos de esa cosa pretenciosa que
tiene un disco como “The Greatest”.
Y bueno, vamos desglosando el disco, el que arranca
muy bien con “The Greatest”, un hermoso
corte, muy en su clásica línea compositiva.
Una perfecta introducción que da paso a “Living
Proof.”, un tema juguetón, en donde
su experimentada banda de legendarios músicos
provenientes del sur de los Estados Unidos, hacen
de las suyas. Un coqueto arreglo de vientos, sazona
una canción que rápidamente atrapa
al oyente.
Pero a partir de allí, el disco entra en
pasajes convencionales y bastante predecibles, los
cuales llegan a su sima en la terrible “Where
is my love”, un corte vulgar que suena como
a una Nina Simone de segunda categoría.
Cuando ha transcurrido mas de la mitad del disco,
da la impresión que sus músicos de
sesión (Que dudo la hayan conocido antes
de grabar el disco), no tenían ningún
tipo de interés en saber algo mas de ella,
a excepción de realizar su excepcional trabajo,
del cual, paradójicamente no hay nada que
decir. La culpa aquí es de la Marshall que
no fue capaz de cuajar una fórmula que terminó
convirtiendo un disco como “the Geratest”,
en un pastiche sonoro light que homenajea a ciertas
influencias de la cantante.
Definitivamente y más allá de algunos
temas que se logran escapar de lo tedioso que se
puede tornar este disco, “The Greatest”
esta lejos de ser el mejor disco de Cat Power. Para
bien o mal, hay gente para la cual la involución
es su mejor aliado y da la impresión de que
Cat Power no tiene muy claro ese concepto.
Iván
Daguer.