La sensación de fuerza contenida, frescura
y agresividad en “mute” es lo que el
trío oriundo de Texas nos presenta con su
cuarta y última placa llamada Collisions.
El mostrar nuevas sensaciones parece ser una de
las características de Calla, que en esta
oportunidad nos muestra cuarenta minutos de temas
que vacilan entre melodías que van y vienen,
como un sondeo sonoro. El disco contiene temas de
quiebres melódicos, como Play Dead, que resulta
ser un buen ejemplo de que la voz y guitarra de
Aurelio Valle es un punto a favor de Calla, en lo
que formación se refiere. Initiate, es la
balada que lo hace referente a la camada de My Bloody
Valentine, con la guitarra y voz descarnada e imprecisa,
demostrando la rabia contendida que presenta el
tema. El trabajo se desenvuelve en ritmos precisos,
quiebres e increscendos que varían según
la intención y entrega de los integrantes
del grupo. Todo va enfocado en un mismo bloque,
lo que es bueno al momento de escoger los temas
y acomodarlos en un CD.
El material esta vez entregado, se escucha un Calla
mas contenido emocionalmente, como una película
lenta que se desenvuelve con muchas vistas externas,
con momentos claves dentro que hacen la trama más
fácil de entender. Las interpretaciones están
hechas de manera precisa, con tal que cada una tenga
un rol dentro de esta “película”,
con el bajo personificando al monótono, la
guitarra a la hipnótica y la batería
a la perfeccionista.
El disco resulta ser una buena sorpresa, para las
personas que comienzan a escuchar a Calla y uno
de los más redondos que ha hecho la banda.
Un elaborado y fino trabajo para tener en cuenta.
Francisco
Javier Valenzuela.