El mundo psicodélico no se cansa de brindar
buenos viajes a sus seguidores. Cuando todos creían
que la vertiente en un formato mas ortodoxo a las
estructuras de rock (mas convencionales) habían
sido totalmente agotadas, aparecen los Wooden Shjips
para renovar en forma saludable el ambiente y agregar
una serie de influencias psicodélicas y minimalistas
a su música, que quizás no habían
sido consideradas del todo en el pasado ( o tal
vez si, pero bajo otra arista estética).
Pero bueno, no es culpa de ellos que nadie haya
tenido la astucia antes...
Además de oportunismo, se necesita talento
y al parecer esto sobra en su pequeña pero
deliciosa discográfica (que incluye además
de este disco, algunos apetecidos singles que circulan
por ahí). Los Wooden Shjips dieron vuelta
la llave, generando una mezcla con muchas influencias
del kraut rock (principalmente en lo que se refiere
a la base bajo / batería) fundidas con la
también propuesta repetitiva de Suicide y
la expansiva visión de algunas bandas japonesas
como Les Reallizes Denudes (reflejado en los tratamientos
de guitarras) y la profundidad abismal (psicodelia
de hoyos negros, como diría un amigo) de
los Taj Mahal Travellers.
Uno de los objetivos de la música psicodélica
es poder generar un estado de elevación y
ensueño, sin la necesidad de recurrir al
uso de las drogas. Lo mejor que puede pasar con
este disco es tirarse en la cama, hacer play y experimentar
uno de los viajes más intensos que hayan
sido plasmados de manera musical en el último
tiempo. ¡Dale!, cierra los ojos y déjate
llevar. Con suerte, el viaje no tiene regreso.
Iván Daguer.