Este disco corresponde a registros en terreno de
música rural argentina grabados por el musicólogo
Carlos Vega. Las tomas más antiguas corresponden
a 1936 y fueron hechas eléctricamente en
discos de celuloide, mientras que las tomas posteriores
fueron realizadas en discos de acetato y las más
tardías, de la década de los 60, en
cinta magnetofónica. Ninguna canción
incluida en esta compilación supera el minuto
y medio, dadas las limitaciones técnicas
de la época, que impedían tomas en
terreno más largas, lo cual le da un pulso
acelerado al disco acentuando la condición
panorámica de este. .
Si hay algo que unifica las canciones -con más
de 50 artistas trabajando formas musicales distintas-
es la precariedad de elementos con los que se las
arreglan para llegar a nuestras emociones. Su sola
voz le vasta a Mercedes Salvatierra, en temas como
Villancico, para llegar a dar escalofríos
a quien escuche. Voz, guitarra, acordeón,
piano, arpa y caja son los elementos con los cuales
se construyen estos temas en medio de una simpleza
y crudeza apabullante.
Es posible rastrear elementos de la cumbia en un
estado muy primitivo en canciones como Adoración,
de Dionisia Tolaba, que con un solo un fraseo nos
deja en claro cuáles son las raíces
de este género musical. Tampoco cuesta mucho
trabajo establecer relaciones con la música
rural documentada a partir de los años 30
en los Estados Unidos.
Tener la oportunidad de escuchar discos como estos
nos da, creo, una ventaja comparativa importante
con respecto a los amantes de la música del
mal llamado primer mundo. Ventaja comparativa que
muchas veces no se nos hace clara cuando estamos
tan pendientes de lo que está pasando fuera,
descuidándonos de lo que tenemos cerca y
por lo tanto más posibilidades de sacarle
partido, pensando de que siempre vamos a estar en
desventaja de enterarnos de lo que está pasando
allá, y que nos va a llegar de manera tardía
e incompleta mientras no podamos ser testigos de
los eventos en vivo.
Como artista, pienso que uno puede transformar
estos rústicos registros en una fuente inagotable
de referentes e ideas para llevar la música
que se está produciendo actualmente en Chile
a terrenos insospechados, y marcar una diferencia
con lo que se produce en otras latitudes, siendo
así un aporte a nuestra cultura occidental-globalizada,
alejándose de la cómoda y floja posición
de adoptar tendencias que vienen del hemisferio
norte.
http://www.inmuvega.gov.ar/inmuvega/publicac.htm
Tomás Salvatierra
Riquelme