L¿Cuántas son las bandas que generan
cierta expectativa antes de editar un nuevo disco?
Si uno lo piensa bien, la verdad es que no son muchas
pero dentro de este selecto grupo de artistas (en
su más pura expresión), Sonic Youth
tiene un espacio bien ganado y no en forma gratuita.
Y claro, cada nuevo disco genera excitación
porque más allá del resultado global
del disco, el oyente esta convencido en un 100%
que no se encontrará con un disco que supone
auto plagio o algo parecido. Siempre hay una búsqueda
sonora que esta asegurada, la cual implica un riesgo
que definitivamente sus pares contemporáneos
no asumen. Quizás es por eso que el nombre
Sonic Youth les queda tan bien... Ya no están
tan jóvenes pero el espíritu lo mantienen
intacto.
Durante el nuevo milenio, el noise ha pasado a
ser el protagonista de los momentos musicales más
exquisitos y excitantes, en donde una banda como
ellos ha sido un importante referente para toda
esta generación (al menos en la camada de
bandas estadounidenses). Participes de la escena,
totalmente involucrados en ella, no pretenden competir
con ellos, ni tampoco dar un paso al costado. Porque
si bien, muchos acusan a “Rather Ripped”
de ser un disco liviano y también de que
la banda ha perdido esa crudeza de antaño.
Quizás tengan algo de razón pero también
es cierto que ellos han sabido reinventarse a medida
que los años han pasado. El ruido no ha desaparecido,
solo esta disipado.
Solo basta con escuchar ciertos arreglos, a medida
que van transcurriendo las canciones para afirmar
esta conjetura. Y claro, hay una evidente actitud
en la banda para realizar canciones “pop”
pero la banda en ningún momento pierde su
esencia. Solo basta con escuchar el corte de apertura
del disco (“Reena”), para darse cuenta
que el ruido aun esta allí, quizás
en una forma mucho más básica y escondida
que en sus dos discos anteriores (“Murray
Street” y “Sonic Nurse”) pero
está presente. Es algo a lo que a veces le
llaman evolución.
Musicalmente, el disco esta muy cerca de la idea
sonora de “Sonic Nurse”. La ausencia
de Jim O’Rourke condujo a canciones estructuralmente
más simples pero no por ello de menor calidad.
Hay cierto espíritu de urgencia que se percibe
en el disco y quizás toda esta dinámica
menos compleja, conspiró para finalizar con
un producto accesible pero que sigue siendo venenoso
como un huevo de serpiente.
Y canciones disfrutables hay por montones, desde
“Reena” o “Incinerate” hasta
la gran “Rats” (cantada por Lee Ranaldo...
“…Rats, you are doing overtime...”).
La Segunda mitad del disco es mucho mas consistente
y seguramente, escuchar “Rather Ripped”
en vinilo, debe cambiar la percepción global
del disco (se me ocurre una experiencia similar
a cuando se podía escuchar “Goo”
en su epoca, en formato de cassette o vinilo, con
dos lados bien marcados).
Como sea, Sonic Youth lo volvió a hacer.
Un excelente trabajo que sigue abriendo horizontes
musicales en su ya cuarto de siglo como banda. Por
eso la gente los quiere, los respeta y serán
por siempre jóvenes, por mas que a muchos
les pese.
Iván Daguer.