Lo que en algún momento pareció ser
la novedad, poco a poco se ha ido convirtiendo en
una mera formula compositiva. Para bien o mal, Ben
Chasny y sus Six Organs of Admittance, no se escapan
de esta fortuita regla.
El disco posee muchísimos momentos disfrutables
y el balance global es mas que positivo. El problema
radica en que a medida que van transcurriendo los
minutos de audición, el oyente familiarizado
con los proyectos de Chasny se dice, “!epa,
yo ya escuche esto!”.
La similitud estructural de “Sun Awakens”
en comparación a su anterior trabajo es evidente
desde que se hace play al reproductor de audio.
La típica introducción (en este caso,
“Torn by Wolves”, da paso a “Bless
your blood”, una composicioin característica
en Chasny, en donde su buen gusto y sus dotes de
‘nino prodigio’ relucen a cabalidad.
Suaves y cristalinos rasgueos de guitarra evolucionan
a un formato de canción mas o menos convencional
que se ve apoyada con la inclusión de coros
femeninos, a medida que la canción aumenta
en intensidad.
“Black Wall” pone a Six Organs en arenas
definitivamente folkies que termina con una descarga
eléctrica, de esas tan características
en Chasny que se ven expresadas en toda su magnitud
en los potentes Comets on Fire.
Hasta aquí, la estructura de es similar
a la de su trabajo anterior. Y para reforzar lo
expresado, “River of Transfiguration”
es esta vez el largo drone del disco. Una oscura
composición con voces y percusiones que se
van multiplicando a medida que transcurren los minutos.
La primera vez que escuche este tema en particular,
se me vinieron a la memoria algunas composiciones
de Richard Youngs, creo que principalmente, por
el uso de las voces.
Es en líneas generales un buen trabajo
pero carente de toda sorpresa. La guitarra de Ben
Chasny, siempre es disfrutable, su estilo y personalidad
son indiscutibles. Lo que aquí se extraña,
es una cosa fresca que si la tenían sus primeros
trabajos. Quizás sea hora de comenzar a ampliar
los horizontes.
Iván Daguer.