Proveniente de Iowa, Arthur Russell es una fina
huella en la música de exploración
y minimalismo mágico. Desde muy corta edad
pudo contagiarse de la mística de genios
como Allen Ginsberg, a quienes también maravilló
con su delicada ejecución del violonchelo,
con el cual viene y va dejando estelas de canción
plasmadas en el alma. Arthur Russell murió
en 1992 a causa del Sida y después de ello
numerosos discos han visto la luz de manera remasterizada.
Es así como su música, que se mantuvo
siempre en el underground, hoy está vigente
nuevamente y sigue entre los próceres de
culto musical americano.
“Another Thought” es un disco de canción,
y bien vale la reseña, que lo separa de placas
instrumentales insertas en la incesante búsqueda
de Russell por lograr algo que nunca supimos. Esta
vez, encontramos canciones sinuosas, todas sutilmente
adornadas por cuerdas clásicas exploradas
hasta el imposible. Russell es un estudioso y toda
su investigación se plasma en cada una de
sus creaciones, como el guiño a música
india (de la que era un experto) como también
del ritmo, el cual exploró en la producción
varios éxitos del disco contemporáneo.
Vanguardista, inquieto, los matices deambulan sin
cesar, lo que otorga un sentido único a sus
discos y separa sus canciones dentro del registro.
Tomando en cuenta su relación con la escena
neoyorquina de esos tiempos, desde la sinfonía
hasta el desastre punk del CBGB, es éste
un artista visceral que también adquiere
sentido fuera de su época y vemos como hoy
aun sigue sorprendiendo, a cada tema, a cada sonido,
una sorpresa, una reflexión.
Kaco San Cristóbal.