Si un disco como ‘Evil Heat’ clamaba
por un cambio sonoro urgente, “Riot City Blues”
viene a ser una suerte de transición mientras
(esperemos) la banda intenta explorar nuevos horizontes
sonoros. Y claro, la trilogía exitosa de
discos posteriores a “Don’t Give me
Up” (“Vanishing Point, “XTRMNTR”
y “Evil Heat”), agotó una fórmula
compositiva que supieron exprimir al máximo.
Es por eso que no sorprende del todo encontrarse
con un disco como este, lleno de referencias al
rock, al country blues y también al garage
rock, que por cierto, la banda conoce y domina a
la perfección. Porque más allá
del innegable talento de Gillespie y sus compinches,
también es cierto que sus amplios backgrounds
musicales les permiten explorar todos los caminos
del rock y obtener resultados positivos.
Una prueba de esto es “When The Bomb drops”,
un temazo que utiliza como punto de partida el “Rollercoaster”
de los 13th Floor Elevators (y con la psicodélica
presencia del Echo and the Bunnymen, Will Sergeant”).
A partir de ahí, la banda adapta la fuente
de inspiración a su antojo (como ha sido
una constante en toda su carrera), logrando el momento
mas alto del disco, junto a la también psicodélica
“Little Death” y la adaptación
boggie de “Country Girl”.
Un disco como “Riot City Blues” causa
el rechazo inicial, el cual lentamente se va diluyendo.
Sin ser un disco excitante ni mucho menos, al menos
cumple. Lo que sí esta claro es que para
una banda como Primal Scream con esto no alcanza.
Se les perdona porque es probable que estén
en un periodo de mutación..., solo que la
veracidad de esta hipótesis, solo la podremos
comprobar cuando la banda se aventure a editar nuevo
material, ojalá mucho más excitante
que esto.
Ivan Daguer.