Qué difícil es poder hablar de un disco nuevo, cuando su antecesor fue tan bueno. Que rabia es comparar un disco con el otro, eso me pasó con el nuevo trabajo de estos muchachos y de verdad que me sucedió. Pasa, que para mi su disco anterior fue una patada en la cabeza, llegó a tanto, que dichas canciones de aquel álbum las llegué a escuchar dos veces un mismo día, así que imagínense.
Entonces, las expectativas de este nuevo trabajo eran demasiado altas y creo que ese factor me ha llevado a que Corsario Negro no sea en estos momento el disco que esperaba. Ojo, yo no he dicho que este nuevo trabajo sea malo, sino que tenía más ansias de encontrarme con algo mejor que la Ciudad de Brahman, pero creo que ya eso es imposible.
Creo que a Corsario Negro le falta la crudeza que tenía el antecesor, además pienso que este nuevo disco es como más personal, es como decir, estoy buscando mi destino y creo que para allá me dirijo. Una Prueba de eso, es la incorporación de los teclados a su música, donde mejor se puede notar es en el tema "Lei Motive", donde los teclados suenan a la manera de The Hellacopters.
En sí, se destacan además del recién mencionado, “Hey Jimmi”, canción que se asemeja un poco a lo que me esperaba, bien mística y llena de sentimiento. Americanoes el corte más intenso, donde sale todo lo que pueden dar, en algún pasar del tema se me vino al recuero un personaje llamado Carca, y es lejos la mejor canción del álbum. El disco finaliza de una manera increíble con Corsario Negro, acá es donde Meteoro 2028 se te viene al recuerdo y te hace pensar que a lo mejor Sergio, Walter y compañía podían haber entregado más.
En resumidas cuentas, creo que Corsario Negro es un disco súper interesante, un trabajo que busca su propio sonido e identidad, y por sobre todo que vale la pena tenerlo.
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Alvaro Daguer .