Antes de la bullada explosión de garage rock ocurrida hace un par de años, ya existía un genuino circuito de bandas empecinadas a mantener viva la llama de los mandamientos sagrados del rock and roll, esos que rezan un culto sagrado a la ultra citada trilogía de sexo drogas y rock and roll.
The Makers son fieles representantes de esta vertiente de bandas. Haciendo una cosa que tiene mucho mas que ver con las ordenes que les da el corazón en vez de intereses comerciales, y es así como en casi quince años de carrera pueden darse el lujo de hacer un disco lleno de canciones revistadas que pertenecen a la primera parte su discografía.
A veces el paso del tiempo juega en contra por diferentes motivos pero en este caso, las versiones 2004 suenan en su mayoría mucho más sabrosas que las originales y sin perder una gota de crudeza y garra. A partir de esto se deduce la inquebrantable integridad de la banda, la que sigue fiel a sus podridos principios, sin importar modas o tendencias.
La producción de Jack Endino (Nebula, Nirvana, Mudhoney, etc.) ha sido vital para lograr un resultado satisfactorio en las nuevas versiones. Endino tiene un don natural para poder rescatar el poder que las bandas tiene en directo y poder transmitirlo a los discos (son muchos los grupos del estilo que pierden toda su magia a la hora de pasar del escenario al estudio de grabación) y en el caso de The Makers, se nota su mano. En su corrosiva mezcla de rock and roll y punk, la banda ha rescatado un montón de canciones, desde “Let Him Try” (que data de 1994) hasta “Sharp Leather Walkin' Shoes”, de la epoca de ‘Psychopathia Sexualis’ (1998).
The Makers ha logrado un muy buen resultado con este ejercicio de repasar viejas canciones. Seguros de sí mismos, sólidos y contundentes, quizás están pidiendo a gritos un mayor reconocimiento en el noble mundo del rock and roll de verdad.
Ivan Daguer .