Ahora
convertidos en dúo, Magik Markes se despachan
con el álbum más accesible de su carrera,
el cual sin destellar, le muestra a muchos el camino
de cómo se debe hacer un disco inquietante
y al mismo tiempo amigable para los auditores más
convencionales.
La atmósfera generada en “Boss”,
recuerda mucho a la generación del 88’-90’,
años en que bandas como Loop, The Telescopes,
My Bloody Valentine o Sonic Youth, lograban formidables
momentos de tensión eléctrica. Magik
Markers no se queda atrás y le agrega ruido
contemporáneo a su fórmula compositiva,
lo que le permite alejarse del formato psicodélico
que lograban recrear estas bandas dos décadas
atrás... (¡Uff, como ha pasado el tiempo!).
Globalmente, el disco parece haber tomado como
referencia el modelo Sonic Youth de aquel periodo.
Quizás tenga mucho que ver en esto, Lee Ranaldo,
quien se encargó de su producción
y quizás su influencia no fue menor en su
resultado global. Por otro lado, Elisa Ambrogio,
siempre ha intentado con su música, lograr
un estado de tensión extrema y esto se logra
en gran parte del disco, incluso en sus momentos
más irritables (“Empty Bottles”
y “Bad Dream/Hartford’s Beat Suite”)
que se remiten a un par de “baladas”
que tienen el mérito de lograr el rápido
fastidio auditivo.
Para los seguidores mas habituados a su lado más
experimental, “Boss” es capaz de mostrar
ciertas dosis de lo que acostumbra a mostrar la
banda en sus habituales entregas discográficas.
Algunos ejemplos son “Pat Garret” o
las introducciones de “Axis Mundi”,
“Last of The Lemanch Line, en las que el clásico
Magik Markers, da paso a temas llenos de accesibilidad
que conservan esa cosa inquietante, tan típica
de ellos.
La línea del disco continua de manera mas
o menos similar, recreando numerosos climas generados
a partir estructuras deconstructivas, las que definitivamente
generan mucho mayor placer auditivo que los numerosos
combos plagiadores que invaden el planeta. Sin ser
un disco sobresaliente, se distingue sin muchos
problemas de la mediocridad generalizada mediante
el uso de una fórmula que parece haber sido
abandonada por un sector importante de músicos;
Y los que lo intentaron, fracasaron abruptamente
en sus intentos, dejando de lado su esencia original.
Afortunadamente para Magik Markers, logran sortear
la prueba sin problemas, aunque les falte la chaucha
para el peso y lograr la calificación de
sobresaliente.
Iván Daguer.