‘Cuánto tiempo Valdivia se va a aguantar,
porque yo no me aguanto’. La frase da comienzo
a un tema del disco ‘Ciudad de Papel’,
la última entrega del grupo de fusión
La Desooorden. Justamente el título de este
tema -Acción por los Cisnes- termina por
dejar en claro las intenciones de esta placa, defender
y proclamar la situación de la tierra en
esta zona.
Hay momentos, situaciones, en los que la música
se transforma en un comunicador, en reflejo de cómo
se da la vida en ciertos lugares. La tragedia del
Lago Cruces, un desastre ecológico emanado
desde la Celulosa Arauco es el motivo con el que
la banda comienza un proceso de composición
y respuesta de manera artística, en un cuarto
disco en donde la consolidación de la banda
y su sonido se inclinan hacia horizontes sociales,
es así como el repertorio es condimentado
con grabaciones de activismo en la zona e incluso
un paseo por las aves que pululan por los aires
sureños, presentes a lo largo del disco.
En esencia, el disco ofrece una variedad en su sonido
que mezcla un rock de corte progresivo con música
de inspiración afroamericana. Comenzando
con una base de rock, las canciones se alimentan
de vientos variados (saxo, trompetas y ocarinas),
percusiones de corte folclórico (maracas,
cascabel, xilófono y triángulo) hasta
la inclusión de elementos más especiales
como la trutruca, el chime, las pezuñas,
entre otras.
Esta variedad de instrumentos otorga un variopinto
paseo de ritmos indoamericanos, dominados por la
base de rock y la inspiración mapuche, siendo
una característica que se repite en varias
canciones en ese mismo orden. El ritmo baja su intensidad
a medida que avanzan los surcos, sin perder la cadencia
ni la capacidad de conexión que hacen de
ésta, una placa conceptual. Por su parte,
las voces juegan un papel esencial a la hora de
definir el sentido contestatario que tiene Ciudad
de Papel, sus letras juegan con una poesía
directa, una prosa en relación con la tierra
y su gente, es así como también encontramos
diversas grabaciones de manifestaciones sociales
donde el repudio se hace presente, incluso un coro
de niños viene a dar la voz de alerta sobre
que rumbo tiene el planeta en manos de los hombres
de hoy.
Ante todo, un disco trabajado y conciso, completo.
Una placa convertida en la manifestación
de una población en una muestra musical variada
y de autor. Una adaptación de diversas influencias
que La Desooorden trabajó a favor de elevar
la voz de la comunidad. Un acierto.
Kaco San Cristóbal.