Matador Records es en mi opinión, y quizas en la de muchos, uno de los sellos que mas ha aportado a la escena indenpendiente en los ultimos años (quince cumplió hace algunos meses). En él se han albergado varios de mis favoritos hasta hoy, Yo la Tengo, Pavement, Cat Power, por nombrar algunos.
Hace un par de años, por medio de internet, descubría a una banda que se incluía en las filas de Matador, los muy neoyorquinos Interpol que con sus aires oscuros a lo Joy Division iban ganando terreno en la cabeza de aquellos oyentes hambrientos de música nueva y apetecible. Y asi pasó. Con su primer trabajo Turn on the Bright Lights el grupo tuvo para repartir por bastante rato sus dosis de post-punk polucionado. Pero no fue todo.
Este año, en un año lleno de discos muy buenos (tengo que decirlo), Interpol lanza su segundo larga duración. El esperado Antics renueva a los terneados muchachos de Interpol y amplía su repertorio con más de lo que estabamos acostumbrados a escuchar de ellos.
Next Exit nos introduce con suavidad en el disco y nos adelanta como será la actitud de este en adelante, directo, y con ese toque de saturación propio del grupo. Después está Evil, para mi gusto de los puntos más altos del disco, en donde el bajo de Carlos Dengler va llevando la cancion a uno de los mejores coros con que nos vamos a encontrar. A lo largo de 10 temas esta segunda entrega del grupo se desarrolla de forma bastante pareja. El disco sigue su rumbo, con momentos más prendido, como en Slow Hands y en C’mere, y momentos mas tranquilos. Antics es un continuo en donde la banda mantiene su propuesta y lo que ha sido hasta ahora su particular forma de hacer música.
Interpol es fiel a su público, por decirlo de alguna manera. Los que disfrutaron de Turn on the Bright Lights van a sentirse agradados de escuchar nuevo material. Pero sin duda van a volver a poner PDA y NYC en sus equipos.
Cristobal Paul.