Inca
Ore es la reencarnación artística
de Eva Saelens, una chica con un exquisito rango
vocal que inicio su banda a inicios del 2004.
A finales del 2005, Eva se juntó con el
músico Lemon Bear (un compositor multiinstrumentista
californiano, inmerso en la oscuridad debido a
la practica obsesiva de la música), quienes
rentaron un cuarto y se dedicaron a improvisar
durante horas y horas. El resultado de estas sesiones
resulta ser la base de las composiciones de “The
Bird in the Bushes”.
Al ir repasando el disco, se percibe claramente
la parte de improvisación generada en aquellos
encuentros y da la impresión de que no
fue mucho más lo que se agregó en
algún proceso posterior.
Muchas percusiones suponen ser la introducción
a uno de los buenos temas del disco. “Spine
Milk” supone ser un juego de voces, con
muchas percusiones, que poco a poco van ganando
intensidad, creando una sicodélica atmósfera,
que supone ir al medio de un viaje. “Blue
Train”, se ve mucho mas condimentada y con
una estructura mucho mas reconocible y no tan
ambigua como en su tema precedente. Esta supuesta
estructura se desmorona rápidamente, dando
paso a terrenos mucho más apacibles, en
donde se sienten algunos vientos y voces lejanas,
generando un clima realmente confortable pero
no menos volátil.
“Glossolalia the Gift on Tongue” y
“Lucky One”, son los momentos más
inquietantes del disco. La voz de Saelens aparece
en todo su esplendor, creando una atmósfera
que podría ser la banda sonora perfecta
de tu peor pesadilla o del peor de tus trips.
Los gritos y las voces generan (en forma genial)
un momento realmente no grato.
A partir de aquí, el disco cae en terrenos
un poco mas predecibles, dando espacio a la improvisación
mediante el uso de percusión y voces, que
indudablemente trae a la memoria el recuerdo de
los primeros trabajos de nuestros conocidos Los
Jaivas. O de bandas tipo Sunburned Hand of The
Man o los mismismos Jackie-O Motherfucker, banda
con la cual Eva ha salido de gira en el último
tiempo.
Mas allá de los meritos de un disco como
“The Bird in the Bushes”, hay un serio
síndrome que esta afectando a todas las
bandas con un sonido mas o menos similar al de
Inca Ore: A pesar de las diferencias reconocibles
entre cada banda o artista del genero, hay muchos
terrenos en común que hacen de la supuesta
sorpresa una suerte de cliché. Y la culpa
no es de Inca Ore ni de sus colegas. Los estrechos
márgenes creativos que se manejan en estos
días, no dan mucho espacio a crear un producto
realmente original y la verdad es que a todos
estos discos les falta la chaucha para el peso.
Lo único que está claro, es que
el camino trazado por estas bandas supone el camino
a seguir, en pos de un horizonte creativo. Quizás
Inca Ore encuentre la varita mágica en
un corto plazo.
Iván Daguer
www.5rc.com