High on Fire
Blessed Black Wings
Relapse (2005)


Debo reconocer que me encuentro alejado del metal desde hace una buena cantidad de años. Y salvo honrosas excepciones, un altísimo porcentaje de esta extrema corriente terminó siendo una caricatura de sí misma, perdiendo toda esa trasgresión y onda que aun conservan todas sus clásicas obras.

Cuando en el 2000 apareció “The Art of Self Defense” (bajo el desaparecido Sello Man’s Ruin), daba la impresión de que había caído una verdadera bomba atómica. Toneladas de crudos riif’s minimalistas que invocaban el espíritu Sabbath, Venom y Celtic Frost, independiente de los indiscutibles resabios que aun conservaba Matt Pike de su anterior banda (Sleep). A pesar de que en un momento, muchos metieron a High On Fire en el saco del stoner rock (mas que nada por su antigua vinculación a Man’s Ruin Records, el desaparecido sello stoner por excelencia; y por el obvio nexo con su ex grupo), Matt Pike declaró en algún momento en la Revista Grinder que ellos eran una banda de “heavy metal”.

Con el paso del tiempo, esta declaración de principios se ha ido haciendo cada vez mas fuerte y en el 2005 nos encontramos con una revitalizada versión del trío, que esta vez incluye al legendario Joe Preston (Earth, Melvins, Sunn0))) entre sus filas. Bajo la atenta supervisión de Steve Albini, High on Fire ha entregado un disco devastador, de proporciones épicas y que recupera la fe en el metal, que muchos han perdido.

Sin dudas que sus amplificadores Green ayudan a la banda a quemar un sonido crudo, sucio pero que a la vez tiene mas sangre, poder y agresividad, que cualquier muralla de amplificadores de ultima generación. Los riff’s repetitivos se mantienen (generando deliciosos drones), la batería suena extremadamente potente (y es el contraejemplo a la clásica artillería de tambores que es marca de fabrica del metal) y la velocidad se ha incrementado, encontrándose en estos momentos, mucho mas cerca de Celtic Frost que de Black Sabbath.

“Blessed Black Wings” posee la virtud de reencantarse con ese espíritu perdido del heavy metal. Al escuchar a High on Fire dan ganas de levantar los brazos, hacer los cachos con los dedos e invocar al Señor de las Tinieblas, y todo por una verdadera carnicería sonora, intenso de principio a fin y con la marca registrada con que vienen los grandes discos.






Iván Daguer
.





A. B. C .D. E. F. G. H. I. J. K. L. M. N. Ñ. O. P. Q. R. S. T. U. V. W. X. Y. Z.