Cuando apareció “Patagonia Rock”
nos hacíamos cómplices de un tremendo
disco, lleno de onda, atmósferas y letras
musicales que hacían invocar constantemente
al diablo. Toda una experiencia.
Los shows en vivo de la banda hacían confirmarlos
como una de las mejores propuestas visuales bajo
el concepto rock de nuestra escena chilena. El buen
momento de la banda no se hace esperar y logra una
extensa gira por Europa, participando de grandes
festivales del genero y presentando su último
álbum “Donde Nacen los Vientos”.
Para la banda una nueva satisfacción, ya
son 4 discos los editados y dos giras por Europa
confirmado ser una de las bandas más importantes
del país. Entonces, las expectativas de este
nuevo álbum por mi parte eran altísimas
y ante eso, las ansias por tratar de encontrar algo
mejor podían jugar en contra.
A mi parecer el disco deja de ser esa bomba sonora
que fueron sus antecesores, un poco extraño
ya que los mejores momentos del disco pasan por
canciones en que sus melodías son más
atmosféricas y más lentas (“Oscuros
Momentos”, “El Espejismo”, “Viento
Sabio”.)
El disco tiene un comienzo notable, a cargo de
Pin Pon el jefe de la orquesta y el Chelo tratando
invocar el alma de Abraxas. La orquesta se luce
y comienzan a revolcarse las almas, con Hielo Negro
transportándote a finales de los 60´s
y principio de los 70´s, interpretando la
mejor canción del disco, “Vodoo”.
Si bien no es el mejor disco de la banda, Hielo
Negro debe estar conforme con lo ya realizado. Es
hora de la consagración, es hora de mirar
más allá, es hora de salir a volar.
Alvaro Daguer.