La música de Growing puede ser perfectamente
comparada con un viaje a través del espacio.
Esto podría suponer un tipo de psicodelia
mas o menos convencional con todos los clichés
conocidos, pero la verdad es que se trata de un
verdadero viaje que va cruzando distintos territorios
mediante una técnica consistente en un tratamiento
de guitarras similar al utilizado por Dylan Carson
de Earth (con sus obvias diferencias en el resultado
global), una de las mayores influencias musicales
del Dúo.
Una de las virtudes de la banda es la facilidad
que tiene para atrapar al auditor. Para generar
tal efecto, el tratamiento de sus guitarras es fundamental
en la gestación de su sonido, lo que implica
un eficaz manejo de las herramientas musicales que
tienen a mano, pudiendo mutar súbitamente
su sonido desde una placentera calma a furiosos
momentos, sin perder en ningún instante su
solidez, lo que asegura discos parejos y sin puntos
bajos.
Sutiles diferencias sonoras se han apreciado con
el correr de los paños y sus entregas discográficas.
Tan sutiles son que obviamente la pregunta lógica
se viene de inmediato: ¿Para cuantos discos
mas le alcanzará su fórmula compositiva,
antes que se comiencen las auto referencias? . Por
ahora solo queda rendirse a otra satisfactoria entrega
de la banda, la que al menos asegura un placentero
viaje interestelar, del cual muchas veces dan ganas
de haber comprado un pasaje sin retorno.
Iván Daguer.