La historia o tradición musical del pueblo del Rimac fue por allá a fines de los 60´s, una de las más ricas en Sudamérica cuya Nueva Ola, albergaba a bandas como: The Traffic Sound, Los Saicos, Los Yorks, entre otros.
En su momento con una propuesta más arriesgada que por ejemplo la nuestra, hoy en día aquella Nueva Ola se transforma en un referentes obligado (más de lo que se cree) a la hora de hablar del Garage y Psicodelia en Sudamérica.
Como los accesos a información por parte de los que vivimos dentro de esta región son sumamente complicados, es que hasta hace un tiempo, mucho no sabíamos de lo que estaba pasando en el Perú en materia musical, tampoco sabíamos mucho de los Electric Butterflies hasta que en su debido momento, comenzaron a aparecer notas en revista como The Wire o en los nacionales Loop, raro verdad, a veces suena como ridículo que gente que está en Inglaterra conozca más de lo que nosotros debiéramos conocer.. en fin, es harina de otro costal y un tema para otro análisis.
El tema de la música para los integrantes no es nuevo, Wilder Gonzáles a su corta edad tiene editados otros proyectos como Fractal y Avalonia. Todos orientados a corrientes de experimentación e improvisación.
Electric Buterfflies sin duda que juega en el mundo de la improvisación, en el riesgo y la experimentación de sus sonidos. En su vuelo lleva muchas reverberaciones, loop y sonidos que van creando oscuras atmósferas volátiles, acompañadas de una voz de dolor que asemeja una petición de poder encontrar aquella luz que dejó marcada la psycodelia.
A la hora de hablar de sus influencias, existen marcados cánones de gente como Alpha Stone, y todos los derivados de los Spacemen3. Por momentos, el disco alcanza y llega a esos estados de viaje que lograba la gente antes citada, a lo mejor con un poco más de pureza en la grabación, se podrían interpretar más a ciencia cierta los otros matices que andábamos buscando
En definitiva, la banda logra para la región un tema no menor, atreverse a realizar un concepto musical que no muchos se han atrevido, a lo mejor no logran esa regularidad sonora que hizo grande a Spacemen3, pero si Sonic Boom, Rosco o Jason Pierce supiesen de Electric Butterflies, podrían sentirse orgullosos de la trascendencia que provocó su música en todo el mundo e incluso en Sudamérica...
Macarena Cabrera .