Cada vez que se tiene la oportunidad
de escuchar un nuevo disco de Damon and Naomi, siempre
existió el temor de encontrarse con un disco
como “Within These Walls”. Hasta hace
poco, siempre habían zafado con éxito
pero una propuesta tan ortodoxa como esta, estrujada
hasta mas no poder, tenia que hacer agua algún
día, y este momento lamentablemente llegó.
“Lilac Land” es el típico comienzo
pomposo y lleno de grandilocuencia, con exquisitos
arreglos de cuerdas y vientos, tan comunes en sus
discos y que hacen suponer que estamos una vez mas,
en presencia de un gran disco. Pero aquella alentadora
sensación se diluye rápidamente, al
encontrarnos con un grupo de canciones que se hacen
bastante tediosas a medida que transcurre la audición
del disco y que más encima se encuentran
desprovista de esa carga psicodélica que
es realmente lo que le brinda el toque de magia
a sus himnos.
Una de las preguntas que uno siempre se formulaba
con respecto a ellos era ver hasta cuando era capaz
de soportar su fórmula compositiva, antes
de caer en el auto plagio y el agotamiento de ideas.
Un buen ejemplo se traduce en “On the Aventine”,
que a pesar de sus bellos arreglos, utiliza y abusa
de todos los elementos musicales que son propios
del dúo y que lo único que consiguen
es que el oyente (que obviamente esta interiorizado
en su carrera) pueda imaginarse como viene la película,
y lo peor de todo, intuir y hacer de todo esto una
realidad. En esta abulia auditiva caen “Red
Flower” , “Defibrillation”, “A
Silver Thread”. “Stars never Face”
y “Cruel Queen”, suben un poco la puntería,
pero no lo suficiente para salvar a un disco absolutamente
mediocre, con el que realmente no pasa mucho.
“Within These Walls” es un paso en
falso en su ya longeva carrera (parece increíble
que ya hayan pasado casi veinte años del
quiebre de Galaxie 500… ¡Uff! Como pasa
el tiempo). Un disco totalmente predecible, auto
referente y plano, que ojalá no sea un punto
de inflexión en su carrera, que por ahora
ofrece peligrosos síntomas de declive, luego
esta pobre entrega discográfica.
Iván Daguer.