¡Como pasa el tiempo! Quien lo diría pero ya han pasado casi veinticinco años desde la salida del único disco solista de Stiv Bators. Este vuelve en una completísima reedición que contiene un montón de bonus tracks, incluyendo la obvia remasterizacion y un sabroso booklet con comentarios de Frank Secich, un viejo partner de Bators.
Muchos conocen su obra cuando este formó parte de los seminales Dead Boys. Otros recién lo descubrieron (cortesía de Melodías Subterráneas en los 80’s) en su periodo junto a los góticos The Lords of the New Church. Lo que esta claro, que todos los devotos del punk rock que se precien de tal, saben muy bien lo que representa un personaje como Stiv Bators en la historia del punk, de esos tipos que han sido elegidos con la varita mágica para estar en el momento e instante correcto. Como algunos saben, él fue el que le entrego la mantequilla de maní a Iggy Pop en esa salvaje y legendaria presentación junto a The Stooges en el ya lejano 1970. Desde muy temprano, escribiendo importantes capítulos de esta fascinante historia.
“Disconnected” apareció en 1980, en pleno periodo de transición musical para Bators. Esto se ve reflejado en un disco lleno de referencias al power pop de los 60’s. Para apoyar estoultimo, no está demás mencionar la aparición de la versión de “Too much to Dream” de Electric Prunes. Pero bueno, también hay ciertos guiños melódicos (“Evil Boy”) y una suerte balada que no esta nada de mal (“A million miles away”) que terminan por ampliar la paleta de colores de este trabajo.
El disco (el título no puede ser mas apropiado) siempre pareció como una suerte de válvula de escape antes de que comenzara su flirteo gótico junto a algunos arcángeles del punk rock pero en fin, es un documento necesario que testifica un momento trascendental para uno de los mas importantes íconos del genero, quizás alcanzando la categoría de leyenda luego de su trágica muerte en un accidente.
www.bomp.com
Ivan Daguer.