Lejos de destruir oídos, la bizarra propuesta de Black Dice es exquisita, efectiva y letal. Y si bien, este no es el disco definitivo de la banda, da la impresión que en un lapso de tiempo no muy lejano, el trío alcanzará su cenit creativo.
Broken Ear Record” logra un balance entre todas las producciones que han editado durante su más reciente etapa musical, como alguien dijo por ahí, a medio camino entre la exhuberancia sonora de un gran disco como lo fue “Beaches and Canyons”y la economía de recursos de “Miles of Smiles”.
Y si bien, este balance auditivo podría ser sinónimo de falta de riego, la verdad es que nada esta mas lejos de aquello Esta vez la banda explora y desarrolla algunos juegos poli rítmicos que a primeras suenan extraños pero lentamente (y luego de varias audiciones) van entrando en la lógica compositiva de Black Dice. El tratamiento de estos poli ritmos, supone ser el mismo que cuando la banda explora sus pasajes sonoros cargados de loops y ácidas sonoridares.
Otro momento interesante se deja oír en “Snarly Yow”, en donde el uso de una trompeta sirve como base para un delicioso y onírico desarrollo sonoro, en casi diez minutos que suponen ser uno de los mejores momentos del álbum.
Esa loable idea de free rock que está presente en los 10 mandamientos de Black Dice, sigue más vigente que nunca y no es casualidad que sea una de las bandas mas originales dentro del actual circuito rockero. Esto supone ser un fuerte tapabocas para todos los que fomentan la mediocridad, aduciendo que “ya todo esta inventado”. El espíritu de aventura sigue vigente en ellos y es por eso que oír sus discos o presenciar sus conciertos, resultan ser verdaderas experiencias.
Alguien dijo una vez que el purismo estaba matando al rock, y vaya que tenia razón. Afortunadamente,esta suerte de sub underground que aflora en Norteamérica, ha hecho suponer la resurrección de un genero musical como el rock, al que muchos daban por muerto.
“Broken Ear Record” no es una obra maestra. Eso no quiere decir que no sea un excelente disco, y de hecho lo es. Lo que sí esta muy claro, es que con trabajos como este, la mediocridad, lo previsible y lo vulgar, queda de manifiesto en muchos de sus colegas, que creen en el plagio, su método compositivo para alcanzar el éxito mediático.
Iván Daguer.