Beastie Boys
To the 5 Boroughs
Capitol (2004)



Luego de 6 años de receso discográfico llega a nuestros oídos “To the 5 Boroughs”, el último disco de Beastie Boys. Una banda que surgió a principios de los 80 como un grupo con inclinaciones punk y que ha ido mostrando que su repertorio, a lo largo de más de 20 años, es mucho más que eso. Han estado siempre cercanos al rap marginal de comienzos de la década de los 80’s y este disco no hace más que confirmar su inclinación hacia el ritmo y la poesía callejera Neoyorkina. Con este trabajo muestran que ellos ya no son los mismos del “Hello Nasty” de hace 6 años, han madurado, pues el trío conformado por Mike D, MCA y Ad-Rock, se acercan a los 40 años de edad y presentan este LP con un contenido político y social critico de la realidad de su país, basado en los ritmos de los 80 del N.Y. de grupos de la “old school” como “Afrika Bambaataa”, con bajos potentes, que exigen tu equalizador al máximo, además de las intervenciones análogas-ascetato-vinílicas (scratches) que están de antología como en “Tripple Trouble” y en “The Brouhaha”, en donde se demuestra toda la habilidad de Mix Master Mike, el estiloso DJ que los acompaña.

El disco en general es un acierto, no solo por sus letras explicitas y picaras en canciones como “All Lifestyles”, “Hey Fuck You” y “An open letter to NYC” un verdadero manifiesto de apertura y diversidad hacia una ciudad que los ha visto desarrollarse al alero de las culturas existentes en la ciudad, negros, blancos, asiáticos, latinos, etc. Pero en este disco no solo las letras son notables, también lo es el sonido sacado de las viejas radios ochenteras, con sonidos de maquinas bastante primitivos que le otorgan a quien lo escucha una explosión de sonidos mecánicos diferentes como en “Oh Word?”, donde el sonido se vuelve espacial y envolvente, al igual que en “Crawlspace”, una canción donde las rimas te llevan a cabecear todo el tema bajo una base bastante extraña con reminiscencias funkies a lo James Brown y George Clinton.

Finalmente el disco finaliza con una frenética canción, “We got the” en donde los sintetizadores saturan tus oídos gracias a la habilidad rítmica impresa en este tema, que se basa en una repetición que te da la idea de que estos cuarentones mantienen viva su esencia de buscar sonidos novedosos con lo elemental. Nota aparte merece la grafica y el diseño del disco, el cual es un dibujo panorámico de N.Y. (con Word Trade Center incluido) hecho por Matteo Pericoli y sacado de su libro “Unfurled”. También son notables las “notas editoriales” insertadas en las letras de las canciones que le brindan al disco un ambiente lúdico y bromas sobre las propias rimas, lo que incrementa las ganas de adquirir la versión original del disco. Con todo esto solo queda señalar que tal vez con este disco los Beastie Boys demuestran una vez más su novedad y su vigencia, ya no desde la vanguardia sonora, sino desde el reciclaje de ritmos ochentenos (sus raíces) lo que les resulta a la perfección.






Ivan Daguer.




A. B. C .D. E. F. G. H. I. J. K. L. M. N. Ñ. O. P. Q. R. S. T. U. V. W. X. Y. Z.