Casi media década tuvo que pasar para recibir
un nuevo disco de The Brian Jonestown Massacre.
La verdad es que en aquel periodo, Anton Newcombe
y sus socios, jamás develaron alguna nueva
composición y sus interminables giras solo
se remitieron a repasar su discográfica hasta
la fecha. Una verdadera delicia para los seguidores
que aumentaron considerablemente, luego de la salida
del documental DIG! Pero al mismo tiempo, este fue
un peligroso presagio que anunciaba a gritos la
falta de ideas para generar un nuevo disco.
Y lamentablemente, todos los miedos se hicieron
realidad. “My Bloody Underground” es
un disco pobre, muy pobre realmente, que le hace
muy poco honor a lo que ha sido la brillante entrega
discográfica de la banda, acostumbrada a
deleitarnos con joyitas psicodélicas, de
esas que no se ven muy a menudo en estos tiempos.
En la época del documental DIG!, Newcombe
declaró estar libre de su adicción
a la heroína, la que probablemente funcionaba
como catalizador creativo y que definitivamente
fue un componente importante en su discografía.
Eran los tiempos en que había que mantener
la musica “evil” (keep the music evil)
y su Sello discográfico se llamaba “The
Comitte to Keep the Music Evil” y funcionaba
como anexo al infame Sello Bomp!... Ahora el contexto
es diferente y eso se trasunta en los resultados
de un disco con el que realmente no pasa nada y
decepciona profundamente.
El tratamiento de ultra baja fidelidad que se hace
presente en “My Bloody Underground”,
oculta cualquier atisbo de poder tener una mejor
idea de cómo podría sonar todo...
Es realmente complicado y complejo el mundo del
señor Anton, y si esto supone un nuevo auto
sabotaje, no seria ninguna novedad. Habría
que ver como funcionan las canciones en directo...
pero al menos en un CD, el resultado es decepcionante,
por decir lo menos.
Iván Daguer.