Extraño, impredecible, errante, cretino,
infame pero a la vez coherente y sólido.
Los que conocen a la banda ya saben a lo que me
refiero. Es que Amps for Christ debe ser una de
las bandas más inclasificables que existen
en estos días. Desconciertan como pocas,
producen un rechazo inicial que poco a poco da paso
a la más grande incertidumbre y al final
sus discos terminan siendo aceptados, aunque por
ahora no son parte de la sección de favoritos
de tu colección fonográfica.
Ya hablamos en una anterior reseña acerca
del pasado de Barnes en Man is the Bastard, otra
banda de culto y oscura como pocas, pero que también
podría servir de referencia para poder entender
los discos de sus recientes proyectos.
La cosa arranca con “Argumented/Demented”,
con una base electrónica en la que se desarrolla
un solo de guitarra que pareciera no tener rumbo
alguno, ni final. Cock &The North supone un
acercamiento al country, que da paso a la psicodelia
de “Out of the Moon (Sight return)”.
El desconcierto sigue con “Thompson Hunter”,
composición solo en base a una voz y lo mismo
ocurre con “Shiploaf”, esta vez con
algunos ruidos de fondo, que no ayudan en demasía
a cambiar la extraña atmósfera que
ambos temas generan. El disco continúa paseándose
por impredecibles cambios, voces, mas country y
folk, noise controlado (“I hate this dumpster),
guitarras errantes y todo los elementos que no sean
sinónimos de lógica.
Disco raro como pocos. Es probable que (por ahora)
una banda como Amps for Christ no sea lo suficientemente
valorada y que de aquí a una década
más, venga toda una revaloración de
su arte, tal como está sucediendo con el
sin número de reediciones de artistas olvidados
y que han sido fundamentales para el desarrollo
musical de los últimos años. Todo
suena desconcertante en ellos y en toda su discográfica.
Y por último, es innegable que hay bastantes
destellos de originalidad... Quizás solo
sea que aparecieron en el momento e instante incorrecto.
Solo el tiempo lo dirá.
Iván Daguer.